Los otros damnificados de Turís

La proliferación de campos abandonados o la desaparición del ganado ha disparado los daños. Animales que no tienen qué comer, olivos centenarios arrasados y daños en la agricultura son la otra cara del fuego.


Un chalé en la urbanización de Turís desalojada la pasada semana por el avance del fuego desde Cortes de Pallás. Vicent M. Pastor
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Turís suma al daño en la urbanización altury los registrados en agricultura, ganadería y caza

2.000

Hectáreas de superficie quemada

6.499 » habitantes

606 » Parados

80,5 Km2 » Superficie

100 » Chalés evacuados

300 » Evacuados en total

Rafa Puchades

La agricultura también ha salido muy escaldada del incendio de Turís. El fuego ha quemado árboles y el calor y el humo han asfixiado a los que lograron salvarse de las llamas. El riego localizado también ha sufrido desperfectos.
Una semana después del incendio que devastó gran parte del término de Turís, la ceniza de los montes deja un panorama desolador. Además de las perdidas sufridas en urbanizaciones y principalmente en el monte turisano, los agricultores son los grandes damnificados de la catástrofe.

Unos daños que cada día que pasa son más visibles en tuberías de riego localizado, árboles frutales, viñedos, cítricos, olivos y algarrobos centenarios, que han sufrido daños que en muchos casos serán irreparables, ya que el árbol no brotará. Además de los agricultores, el sector ganadero también acumulará grandes perdidas ya que algunos de los rebaños que pastaban en la zona ya no podrán comer en esas tierras y el ganadero tendrá que comprar el alimento. Durante largo tiempo tendrán que consumir piensos, con lo que el incremento en la cría de estos animales provocará un encarecimiento extra.

Por cultivos, posiblemente y a falta de valorar, los olivos y algarrobos son los más damnificados, estos árboles en la mayoría centenarios, ocupaban la zonas altas del termino, las más cercanas a la montaña, la mayoría se han calcinado completamente, mientras que el resto, mínimo perderán las hojas y el fruto.

Cítricos, frutales y hortalizas
Mientras que los cítricos, frutales y hortalizas que ocupan las zonas más llanas del termino y cercanas al cauce del rió, los daños económicos son mayores, ya que al daño del propio árbol se le suma al de las instalaciones de riego.
Los árboles han sufrido mucho, los márgenes de los campos se han quemado, al mismo tiempo que las tiras más cercanas, pero el fuerte viento y el humo que acompañaba el incendio han provocado que la mayoría de árboles se hayan escaldado las hojas y gran parte de los campos se tendrán que arrancar. Otro sector que también sale perjudicado es el de los cazadores, ya que la zona deforestada, ocupa una gran superficie y precisamente en esa zona es donde mayor densidad de población había para poder cazar. Jabalís, conejos y perdices son algunas de las especies que allí habitaban. Ahora la sociedad de Cazadores de Turís realiza salidas periódicas para llenar los bebederos y echar comida en las zonas que están calcinadas.

De esta forma los animales que han sobrevivido pueden comer, ya que en esta zona durante un tiempo no lo podrán hacer. Y al mismo tiempo evitan que los animales perjudiquen las cosechas que han resistido al incendio. La magnitud del incendio o la falta de medios provocaron que las llamas llegaran hasta las zonas de cultivo, ya que el fuego fue desplazándose poco a poco por barrancos, desaguaderos y ribazos principalmente. Luego, y en parte a lo seco que se encontraba el terreno fue penetrando por los campos, unos por estar abandonados y los otros por los márgenes e incluso por los mismos campos.

Así, el daño fue mayúsculo, ya que además de los cultivos afectados, las tuberías del riego localizado han sufrido daños, por lo que en muchos casos habrá que cambiarlos. Los agricultores coinciden en una misma reflexión. Todos ellos consideraban que de ocurrir un incendio cerca de sus campos les podría calcinar la tira de la orilla, pero no todo el campo como ha ocurrido en la mayor parte de cultivos.

Dos años sin cosecha
Ahora, los agricultores tendrán primero que esperar la reacción que experimenten los árboles, y después una vez visto si rebrotan y en qué condiciones, aplicarles las medidas necesarias para recuperarlos, o la otra solución el arranque del cultivo. Lo único que tienen seguro los agricultores turisanos, que mínimo en dos años no tendrán cosecha.
El abandono de los campos ha sido en esta ocasión un combustible más para el fuego, unos campos que debido a la poca rentabilidad han sido abandonados. Hace 18 años que otro incendio de similares características, que también se originó cerca de Dos Aguas, describió una acción similar, prácticamente identica a este, pero en aquella ocasión los daños fueron menores igual que la superficie quemada. Todo gracias a que entonces los campos se encontraban cultivados y realizaron su misión de cortafuegos.

Además los ganados eran muchos los que pastaban estas zonas con tanta vegetación. Hace casi dos décadas apenas se quemaron los algarrobos y olivos centenarios que ahora han perecido. Por lo que desde el sector agrario se exige que la ayuda al campo, ya que los agricultores son los auténticos vigilantes del monte.

Testimonios

Vicente Alcover, Ingeniero agrónomo y agricultor
Esto no puede volver a ocurrir, tenemos que aprender de los errores y planificar mejor nuestras actuaciones”

Miguel Soldado, Cazador
“Es un verdadero desastre ecológico, tardaremos años en recuperar flora y fauna”

Enrique García, Ciclista
“Era un paisaje idílico para la práctica del deporte en bicicleta, correr o senderismo, ahora da pena ver como ha quedado”

Leonor Ballester, Empresaria
“Tengo una casa en el campo, el paisaje que la rodeaba era maravilloso y me relejaba pasear”

María Sanfélix, vecina
“Estoy muy triste, visitar la zona da ganas de llorar, espero que verla repoblada pronto”