A penas era una niña cuando nació el Grupo Editorial Prensa Ibérica, que hoy sopla ya 40 velas. Las cabeceras del grupo me acompañaron durante la adolescencia y en la edad adulta. Entonces aprendí el valor de la pluralidad en la información, también en los tiempos en que me planteé ser periodista y mucho después, ya como abogada, concejala en la oposición, en el equipo del gobierno y, finalmente, como alcaldesa de Almassora.

La valentía al informar del caso Fabra les hizo ser referentes

En estos años, en Levante de Castelló leí noticias tan relevantes para la actualidad de Almassora como la sentencia de la avenida Generalitat, que nos ha condicionado durante el último lustro, o el seguimiento del caso Fabra. Gracias a la valentía de su equipo de redacción, de los hombres y mujeres que nos informaban día a día de aquel entramado de corrupción, la ciudadanía fuimos conscientes de lo que no había que hacer en política y de que como gestores de lo público tenemos una responsabilidad más grande de la que figuraba en el ideario común.

Gracias por vuestros desvelos y profesionalidad, por saber adaptaros a la era digital, por el trabajo de las noches electorales y de todas las demás, por los cierres interminables para que la cabecera llegue a punto a la hora del café. Disculpadnos si no os atendemos siempre como merecéis y muchas felicidades porque sin periodismo no hay democracia.