La Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) celebrará a principios del próximo año los actos conmemorativos de su cuarenta y dos aniversario. Fue a finales de los setenta, poco después de promulgarse la ley que reconocía la libertad de asociación empresarial y sindical, cuando se constituyó la CEV y, con ella, un buen número de nuestras asociaciones y federaciones más veteranas que celebraron su cuarenta aniversario el pasado ejercicio.

Poco tienen que ver el escenario de aquellas empresas de finales de los setenta, sacudidas por la inestabilidad política, la crisis del petróleo, los altos costes salariales, la inflación y los intereses desorbitados, con el de hoy y con los diferentes ciclos de nuestra economía, con sus fases de expansión y crisis.

En estas décadas hemos sido testigos y protagonistas de importantes cambios en nuestra economía motivados, en gran parte, por acontecimientos políticos. Hemos asistido a la apertura de nuestro país, al nacimiento del estado de las autonomías y a la incorporación a las entonces Comunidad Económica Europea y Unión Económica y Monetaria, lo que nos procuró un periodo de crecimiento que sentó las bases de nuestra fructífera apertura al exterior y de la modernización de nuestro país. Los fondos llegados de Europa posibilitaron la reconversión industrial y supusieron un auténtico acicate para la competitividad de nuestro país y la mejora de su red de infraestructuras. «Que todo cambie para que todo siga igual» reza un dicho que guarda una gran verdad. Si el escenario económico, político y social cambia, forzosamente debemos adaptar nuestras empresas y organizaciones a esas nuevas realidades para seguir cumpliendo con nuestros fines: generar economía y empleo, en el caso de las empresas, y procurar las condiciones para que así sea es el fin de las organizaciones empresariales.

La CEV, que nació siendo una organización de ámbito provincial, ha vivido en los últimos tiempos un proceso de reforma y es hoy una organización autonómica con nuevas estructuras y procedimientos que le permiten ejercer su actividad de forma eficaz en ese ámbito territorial y dar respuesta a las demandas de las empresas de hoy y de la sociedad civil de la que, hoy como nunca es parte indiscutible. Sirvan estas reflexiones que comparto con los lectores de Levante-EMV para conmemorar el 40 aniversario de Prensa Ibérica, testigo de excepción de los cambios vividos. Mi reconocimiento por todos estos años de cita diaria con los lectores y por su compromiso con la calidad informativa y el periodismo independiente.