Cuando en 1978 Javier Moll y Arantza Sarasola adquirieron, con gran visión, Prensa Canaria, editora de La Provincia y Diario de Las Palmas, pocos podían imaginar entonces que aquel incipiente proyecto empresarial iba a consolidarse y expandirse con los años hasta el punto de conformar hoy uno de los principales grupos de comunicación del país.

El millón y medio de lectores diarios que en la actualidad suman sus diecisiete periódicos en papel y los más de 34 millones de usuarios web que cada mes consultan sus diarios digitales son, sin duda, su activo más valioso.

Pero más que recrearse en la autocomplacencia fruto de los éxitos cosechados, el 40 aniversario que conmemora Prensa Ibérica ha de servir, por un lado, para agradecer su lealtad a los lectores y a los anunciantes y, por otro, para reflexionar en torno a los grandes desafíos que la compañía afrontará en los próximos años con el objetivo de continuar preparándonos para ellos.

El pasado 17 de junio Levante-EMV fue el único medio de comunicación digital valenciano que ofreció la señal en directo de la llegada del barco Aquarius

Desde Canarias, la empresa dio el salto a la península en 1984, año en el que se configuró Prensa Ibérica como el grupo de medios de comunicación que hoy conocemos. Incorporada La Nueva España de Asturias en febrero de 1984, nuestra nave puso rumbo al Mediterráneo y concentró sus esfuerzos ese mismo año en la adquisición de dos joyas que hasta entonces pertenecían a los Medios de Comunicación Social del Estado, el diario alicantino Información y el valenciano Levante.

Era el comienzo de un sólido posicionamiento en la ciudad de València y en la comunidad autónoma, que tendría continuidad en el tiempo al contar también, más adelante, con el diario deportivo Superdeporte (1993), la emisora 97.7 Radio Levante (2007) y los canales Levante TV e Información TV (2008).

Levante-EMV fue, además, la primera cabecera de la Comunitat Valenciana en aparecer en Internet. Levante Digital, que así se llamaba, nació a finales de 1997, bastante antes que las versiones digitales de la competencia. Aquella página web, que hoy nos parecería estática y rudimentaria, ya ofrecía al lector, a modo de carta de presentación del periódico, una portada con las principales noticias del día.

La evolución experimentada en los últimos veinte años, desde aquella página web simple y estática hasta los modernos diarios digitales multimedia que hoy desarrolla Prensa Ibérica, es consecuencia de un proceso constante de perfeccionamiento y de adaptación a cada nuevo avance tecnológico en aras de un mejor servicio informativo para nuestros lectores.

El 7 de noviembre del año 2000 la edición digital de Levante-EMV ofreció, de madrugada, el resultado de las elecciones que en Estados Unidos enfrentaron a George W. Bush y Al Gore. Era la primera vez que la web se adelantaba al diario en papel en la publicación de una noticia.

En junio de 2007 la versión digital dejó de ser una mera reproducción de la edición impresa para ganar entidad propia mediante la actualización permanente y en tiempo real de los contenidos. Aquel cambio de concepto abría la puerta a una reorganización del trabajo dentro de la redacción que llegaría a partir de 2011 y que supondría la integración efectiva de los periodistas digitales en la redacción central del periódico.

Hoy en día la web de Levante-EMV supera los 250.000 lectores diarios. De ellos, tres de cada cuatro, el 73%, lee las noticias a través del teléfono móvil (un 22%, en el ordenador; y el 5% restante, en la tablet).

La instantaneidad y el rigor con el que Levante-EMV realiza en Internet las más relevantes coberturas informativas han cautivado a los ciudadanos valencianos, que acceden de forma masiva a su web cuando saltan noticias de alcance o cuando tienen lugar grandes acontecimientos. Este año, por ejemplo, solo en la semana de Fallas la web concentró a más de 1,6 millones de lectores que procedían de más de 160 países y que consultaron más de 7,5 millones de veces los artículos y galerías de fotos que Levante-EMV publicó en su ecosistema digital.

La oferta del periódico en Internet se ve además reforzada por su destacable presencia en las nuevas ventanas de comunicación que brindan las redes sociales. En Twitter suma más de 217.000 seguidores; en Facebook, 165.000, y en Instagram, unos 7.000.

A todo ello se suma la renovación este mismo mes de la aplicación app con el fin de ofrecer al lector un servicio más ágil e intuitivo que prioriza la información de proximidad y proporciona, de forma geolocalizada, contenidos y servicios locales de utilidad para ciudadano.

El liderazgo informativo de Levante-EMV se puso también a prueba el pasado 17 de junio. Ese día fue el único medio de comunicación digital valenciano que ofreció la señal en directo de la llegada del barco Aquarius, con 630 inmigrantes a bordo, en una cobertura en la que participaron más de una veintena de periodistas.

La tensión informativa con que los profesionales de Prensa Ibérica viven el periodismo les lleva a publicar en los medios impresos y digitales del grupo más de 7.000 noticias al mes. La nueva apuesta en varios medios del grupo -entre los que se encuentra Levante-EMV– por los contenidos de alta calidad y de valor periodístico añadido a través de las suscripciones digitales está cosechando resultados satisfactorios y demuestra una vez más que el modelo freemium tiene recorrido en nuestra sociedad.

En su carrera por conquistar el futuro nuestros medios conceden cada vez mayor importancia a la dimensión audiovisual de sus soportes digitales. De hecho, los sitios web de Prensa Ibérica producen y publican mensualmente más de dos mil vídeos online.

Inmersos en un cambio de paradigma, los medios de Prensa Ibérica invierten recursos, tiempo, esfuerzo y capital humano para prepararse y adecuarse al nuevo escenario digital de la comunicación, sin que ello vaya en detrimento de los principios éticos y profesionales que caracterizan al buen periodismo. Avanzan los tiempos, aparecen nuevas formas de comunicación, se transforman los usos periodísticos, pero deben permanecer las esencias y los valores.

Este es nuestro afán: ser útiles a la sociedad valenciana mediante un periodismo honrado que sea espejo y altavoz de la realidad. Abrazamos con pasión los grandes desafíos de la comunicación conscientes de nuestra responsabilidad social y seguros de que los ciudadanos solo pueden ser verdaderamente libres si tienen acceso a una información independiente, plural y veraz.