L a economía y la sociedad valencianas han experimentado en las últimas cuatro décadas unas transformaciones radicales en todos los ámbitos, pero probablemente ninguna con la trascendencia de la incorporación de la mujer al mundo laboral y al de la empresa. Como presidenta de la Asociación de Empresarias y Profesionales de València (Evap/BPW Valencia) soy testigo de cómo poco a poco y a partir de algunas pioneras la mujer ha ido ocupando cada vez más espacios de responsabilidad en las empresas, como directivas, pero también como empresarias en firmas familiares y como emprendedoras. Nada que ver con aquel 1978 en el que la Comunitat Valenciana, como toda España, empezaba a quitarse de encima las telarañas de cuatro décadas de dictadura.

Este indudable avance no implica que la tarea esté concluida. Aunque la presencia de la mujer en la empresa crece sin cesar y las mujeres nos hemos dotado de organizaciones representativas propias, el camino es aún largo, porque la preeminencia de los hombres al frente de las mercantiles o en los consejos de administración de las empresas sigue siendo abrumadora. Sin embargo, ya hemos empezado a recorrer la senda de la igualdad y tengo el firme convencimiento de que con esfuerzo, más pronto que tarde, alcanzaremos la anhelada igualdad.

El empuje de las mujeres se ha producido en un tiempo en el que la economía valenciana ha vivido cambios de calado, desde una sociedad dominada por la industria y la agricultura a otra, la actual, en la que los servicios han cobrado todo el principal protagonismo, con la innovación como bandera. Es un mundo inimaginable hace cuatro décadas, sobre todo con el avance que se ha experimentado a partir de la digitalización y las nuevas tecnologías. Hemos pasado una crisis de una extrema dureza, especialmente para las mujeres, tras unos años en que seguramente todos cometimos excesos, pero, con sacrificios y mucho esfuerzo, hemos conseguido cruzar ese territorio minado y en estos momentos la economía de la Comunitat Valenciana crece con vigor. Estos cuarenta años también se han caracerizado por el autogobierno, que ha sido un acicate para la sociedad valenciana. No todo está hecho. Hay retos por los que la sociedad debe luchar y en los que Evap, las mujeres empresarias, directivas y profesionales, hemos estado y estaremos en primera línea. Me refiero, entre otras cuestiones, a la necesidad de un nuevo modelo de financiación autonómica y a infraestructuras básicas como el corredor mediterráneo.