Desde estas líneas quiero felicitar al periódico Levante-EMV por sus 40 años al servicio de la sociedad informando de forma responsable sobre los acontecimientos en nuestra ciudad y Comunitat. Una sociedad no es -ni permanece- libre sin la aportación de una prensa independiente, profesional y rigurosa. Pero esa libertad no es posible sin un entorno de seguridad y unas instituciones que la preserven de las amenazas contra los valores y principios que la sustentan.

La libertad no es posible sin unas instituciones y un entorno de seguridad que la preserven

Durante estos 40 años, el Ejército en Valencia se ha adaptado a las circunstancias de su entorno para un mejor cumplimiento de sus misiones. La Capitanía General de la 3ª Región Militar de 1978 se transforma, en 1991, en la Fuerza de Maniobra, concentrando el mando de las unidades operativas en territorio nacional y de las desplegadas en operaciones; y, posteriormente, en 2001, en Cuartel General de Despliegue Rápido de la OTAN. De este modo, el Ejército ha pasado de una estructura de mando territorial ejercida desde el convento de Santo Domingo a otra, operativa, internacional y funcional, adiestrada para afrontar, de manera inmediata, los retos de las operaciones en la actualidad allí donde los intereses nacionales lo requieran.

Los despliegues en Pakistán y Afganistán en 2005 y 2012, la concesión de la Medalla del Ejército en 2001, máxima distinción en paz por su labor en operaciones; o la creación del Mando de Presencia y Vigilancia Terrestre en 2018, así como el compromiso ante las catástrofes naturales que azotaron la comunidad, son testimonios de la vocación de servicio y la labor de los hombres y mujeres del Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad de Valencia.