Es motivo de celebración alcanzar 40 años. Felicidades merecidas al grupo Prensa Ibérica. Un aniversario que coincide con otro que también nos interpela. Me refiero a los 40 años de la Constitución. Existe una relación directa, simbiótica, entre democracia y prensa libre. Desde la Universidad no podemos más que adherirnos a sendos aniversarios.

En un reciente debate entre el exministro Pérez Rubalcaba y el Cardenal Cañizares ambos coincidían en que el artículo 27 es el verdadero pacto educativo al que tantas veces se apela. Recordemos cómo se llegó entonces a tantos acuerdos necesarios y, a su vez, tan importantes. Mujeres y hombres de convicciones y principios de distinto signo que no dudaron en fijar objetivos comunes y aceptar sacrificios personales. Todo un ejemplo.

Aprovecho esta tribuna para recordar que en la Universidad Católica de Valencia también estamos de aniversario: el día de la Inmaculada cumpliremos 15 años. No han envejecido aún las páginas en las que Levante-EMV anticipaba la creación de un campus católico.

Una Universidad, por la que han pasado ya miles de estudiantes, que también es servicio público –no estatal, es cierto-, pero firme en nuestra vocación de servicio al bien común. Tras estos primeros 15 años estoy convencido de que la Universidad Católica, nacida del corazón de la Iglesia, ha contribuido al desarrollo de nuestra comunidad y ha mantenido su misión principal de dedicarse a la ciencia, por la investigación y docencia de la verdad que atañe al mundo, al hombre y a su destino último, teniendo como centro al estudiante, a la persona.

Ahora iniciamos una etapa importante, de consolidación y de impulso del proyecto, de la realidad que es hoy la UCV, con una vocación clara: ser una universidad de excelencia, excelencia en identidad y en docencia e investigación. Felicidades a todos, puesto que todos salimos ganando.