Aunque la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) ha cumplido sus 37 años de andadura, según consta en los documentos fundacionales, fue unos años antes, hace ya 40, cuando un grupo de empresarios líderes de la Comunitat Valenciana decidió iniciar su actividad, uniéndose de manera informal, pero con la determinación y finalidad de contribuir en tres ámbitos que devinieron sus fines fundacionales y que hoy concretan su misión:

  1. La dignificación de la figura del empresario
  2. El desarrollo social y económico de nuestra región y de nuestro país y
  3. La vertebración social y territorial de España y de la Comunitat Valenciana.

AVE lo conforman un grupo de empresarios líderes que, dejando de lado sus intereses particulares, ven la necesidad de trabajar por la transformación de nuestra economía identificando las necesidades y oportunidades que mejoren el potencial de desarrollo de la Comunitat Valenciana y de España y de diseñar las acciones que lo hagan posible.

Y a lo largo de estos 40 años no ha sido fácil, por algunos motivos. En primer lugar, porque nuestra sociedad civil no siempre ha estado lo activa que hubiera sido necesario para afrontar retos que se ha visto eran muy ambiciosos; en segundo lugar, por las sucesivas crisis económicas de consecuencias durísimas que hemos tenido que afrontar y que no siempre han permitido desarrollar proyectos en el medio y largo plazo; y en tercer lugar, y no menos importante, por la falta de ganas o valentía de los empresarios para aparecer ante la opinión pública y dar su opinión.

Nuestra sociedad civil no siempre ha estado lo activa que hubiera sido necesario para afrontar retos que se ha visto que eran muy ambiciosos

Pero pese a ello, a base de documentos rigurosos, de colaborar estrechamente con otras organizaciones, dejando de lado personalismos estériles, del magnífico trabajo desarrollado por mis antecesores en el cargo, como Silvino Navarro, Federico Félix o Paco Pons, de organizar encuentros, jornadas y sesiones cuyos mensajes han ido dirigidos a la sociedad, y del magnífico altavoz que han supuesto los medios de comunicación, como Levante-El Mercantil Valenciano, podemos decir con orgullo que los ciudadanos de la Comunitat Valenciana vivimos en una sociedad mejor, con un modelo económico mejor definido, al que aún le quedan pasos importantes que dar en el terreno de la innovación, de la internacionalización, del tamaño empresarial y de la formación.

40 años de contribución a la economía de nuestra Comunitat y de España en que, si bien las infraestructuras han sido la punta de lanza de las actuaciones de AVE, con menor o mayor éxito, no son esas las únicas aportaciones que hemos realizado.

Además de luchar por la ejecución en tiempo y forma de la A-III, la puesta en marcha de la alta velocidad Madrid-Comunitat Valenciana, la solución al déficit hídrico de la Comunitat Valenciana y el corredor mediterráneo, desde AVE han surgido o hemos prestado nuestro apoyo a instituciones e iniciativas que desarrollan una magnífica labor en terrenos como la puesta en valor de las empresas familiares (con el IEF y su red de Asociaciones Territoriales y la Cátedra de Empresa Familiar de la Universitat de València), la formación (la Fundación EDEM), los valores y la ética empresarial (Fundación ÉTNOR), el apoyo a la ciencia y la investigación y su conexión con el mundo de la empresa (Fundación Premios Jaume I), la defensa de las infraestructuras (Fundación Pro-AVE y FERRMED) o en pro de la vertebración de nuestro país (Encuentros Economía y Sociedad con organizaciones similares de otras regiones de España como Cataluña, País Vasco y Madrid).

Queremos felicitar al diario Levante por su 40 aniversario, una andadura compartida. ¡Por muchos años más!