Último campeón del mundo de 80 cc. Manuel «Champi» Herreros tocó el cielo en 1989 con el campeonato de la desaparecida categoría de 80 cc, pero tan sólo año y medio después tuvo que retirarse de la competición por falta de apoyos económicos. Asegura que sus hijos son lo mejor que le ha pasado.
Manuel Champi Herreros fue el último campeón del mundo de 80cc allá por el año 1989. Por aquel entonces el Mundial tendía a profesionalizarse de manera que ofreciese un gran escaparate a patrocinadores y todo aquel que quisiera invertir en el Mundial. Los 80 cc desaparecieron (y Champi, al igual que muchos otros pilotos tuvieron que pasar a 125 cc, cilindrada en la que ya se había fogueado con los mejores). A mitad de la temporada 91 se vio obligado a retirarse por problemas de patrocinio, hecho que recuerda que fue «muy duro». Llegó entonces el momento de formar su actual familia y dedicarse a otros negocios menores que son lo que le emplean la mayor parte del tiempo hoy en día.
¿Cómo llegó a este mundo de las motos?
Como casi todos los de mi época, comencé a aficionarme al tener un taller muy cerca de casa. Con doce años pasaba más tiempo allí que en mi casa y así empezó todo. Con 14 años comencé a trabajar en Motoracing (después Mototwo) y con ellos comencé a correr con unas motos que eran preciosas. En el 82 logré 22 podios y tuve actuaciones realmente destacables en campeonatos y carreras que se disputaban por toda España.
En aquella época tan complicada ¿cómo llegó a campeonatos internacionales?
Pues en el 83 pasé a la categoría «súper», que era donde estaban los mejores pilotos. Recuerdo que Aspar le recomendó a mi jefe de equipo que me subiera de categoría pues ya tenía suficiente nivel. En aquel año hice cuartos y quintos puestos muy destacables. Pero es en el 84 cuando mi patrocinador compra para mí la MBA de Tormo y también alquila una Metrakit que era de Aspar. En todas las carreras quedaba tras Tormo y Aspar con las Derbi oficiales. Ese año mi equipo me inscribe en la carrera del Mundial de Jarama (reconozco que pensaba que estaban locos) y, a pesar de quedarme último en la salida, hice casi toda la carrera tercero tras Nieto y Lazzarini. Terminé quinto, pero creo que es en la que realmente se fijaron en mí como piloto de futuro.
Después llegó su época dorada en Derbi.
Bueno, fue la época del accidente de Ricardo. Necesitaban un piloto para estar con Aspar e hicieron una prueba a varios pilotos de la que salí yo. En cinco años en Derbi logré dos cuartos puestos, dos subcampeonatos y el título mundial en el 89, además de varios títulos nacionales. Después de la salida de Derbi me tuve que retirar a mitad de la temporada 91 por falta de patrocinio.
¿Cómo asumió aquello?
Reconozco que muy mal. Me veía en mi mejor momento deportivo. Física y mentalmente con las ganas y los conocimientos para dar lo mejor de mí mismo. Pero me vi forzado a retirarme. Pasé una larga época en la que no quería ni oír hablar de motos ni de nada similar. Es un momento en el que mi mujer, Mari Cruz, fue muy importante para mí y formamos nuestra actual familia. Tenemos dos hijos que son dos maravillas (Manuel y Alicia). Hoy en día echo la vista atrás y creo que la única sensación comparable a la de haber sido campeón del mundo es tener una familia y unos hijos como los que tengo.
En el plano económico ¿disponía de rentas para vivir de los campeonatos que ganó?
Para nada. Yo tenía un sueldo normal como trabajador de Derbi pero ni mucho menos me hice rico. Esto hizo más difícil el trance de la retirada. Obviamente gané dinero por mis éxitos pero no podía vivir de rentas. Compré algunas tierras que las he trabajado durante algunos años, al igual que otros negocios que hemos montado. El motociclismo es un deporte duro económicamente y no es como la gente se puede pensar que todos los pilotos ganan muchos millones. Al menos no fue mi caso.
¿Con qué proyectos está hoy en día?
Siempre ando con muchas cosas. Por un lado, acabo de llegar de Polonia tras una colaboración con Mediaset haciendo un reportaje de un trayecto de siete días en moto desde Montmeló hasta Polonia para hermanar el mundo de la moto con el del fútbol. Monto en moto en algunos eventos que se celebran en circuitos como Assen, Spa, Jarama, de motos y pilotos clásicos con otros campeones del mundo como Phill Read y Agostini. Hace poco he estado colaborando con la policía de Torrent con cursillos de educación vial para jóvenes.
¿Y no ha vuelto con las motos?
Sí, también. Por carambolas de la vida tengo una pequeña estructura en el circuito de Cheste llamada Champi Team. Mi intención es ayudar con mi experiencia a jóvenes pilotos que quieran crecer. Por desgracia, a los chavales les falta apoyo económico hoy en día y no pueden crecer como quisieran.




