Xavi Pérez es una persona con una larga experiencia en el Mundial. Se puede decir que se ha criado en un circuito, entre gasolina, neumáticos y motos. Xavi es otro de los expilotos que circulan por el «paddock» realizando diversas funciones. Después de tener un equipo propio e ingresar en el Mundial de la mano del equipo Aspar, Xavi se independizó hace muchos años para gestionar pilotos, realizando labores de representación. Hoy en día se encarga de gestionar los destinos deportivos de Nico Terol y Héctor Barberá.
¿Le gusta Japón?
Japón es un país interesante, quizá el único de los que visitamos completamente distinto al resto, cultura tradiciones y su comportamiento. Socialmente, son dignos de conocer, tengo amigos japos y la verdad son súper respetuosos. Pero no me veo viviendo en Japón, sólo lo recomiendo como visita.
Usted es amante de la comida japonesa ¿Cómo lleva todo este miedo a la contaminación radioactiva de los alimentos?
Me encanta la comida japonesa, la conocí debido a un problema de intolerancias alimenticias y descubrí que además de sabrosa es muy beneficiosa en todos los aspectos. Además, aunque solo es conocido el sushi y el sashimi, tienen una gran variedad en preparación de platos desde pasta verduras y carnes. Creo que en estos momentos la comida tiene más control que nunca, por lo que me estoy poniendo las botas de todo.
¿Están tomando alguna precaución en particular respecto a este tema?
La verdad es que vinimos todos a Japón con algo de miedo en el cuerpo, a pesar de que teníamos un montón de informes favorables que nos quitaron el miedo. Aquí estamos tranquilos y tomamos las precauciones que tomaríamos en cualquier otro país. Japón es uno de los países más rigurosos en lo que a los controles de calidad se refiere, por lo que estamos tranquilos de que lo que los japoneses no quieren para ellos, tampoco nos lo darán a los demás.
¿Desde cuándo trabaja en el Mundial y qué función realiza exactamente aquí?
Llevo muchísimos años en las carreras, desde los 17. He sido un poco de todo, desde machaca, piloto, propietario de equipo, coordinador dentro de un equipos… En el mundial llevo desde 2002 ininterrumpido. Antes de llegar al Mundial gestionaba un pequeño equipo en el Campeonato de España y ya entonces participamos en el Mundial en algunas carreras como invitados. Tengo una pequeña empresa de representación con dedicación exclusiva a pilotos de motociclismo. En el mundial mi trabajo con los pilotos es extensa, ya que nos dedicamos a la gestión global del piloto en toda su área profesional.
¿Realiza algo parecido en algún otro deporte?
Hacemos alguna otra gestión en otros deportes. Somos amantes del deporte en general, por lo que trabajamos con algún otro deportista en temas de automovilismo y algo también en el ciclismo. Aunque solo como asesoramiento fiscal o de captación de patrocinadores.
¿Cómo se lleva el tener que gestionar a dos pilotos de la talla de Nico Terol y Héctor Faubel?
Gestionar a pilotos como Héctor Barberá o Nico Terol es muy gratificante sobre todo por la calidad humana de ambos. Son 12 años de colaboración con ambos y solo te puedo hablar de entusiasmo y felicidad. Ha habido épocas mejores y peores pero de todo se aprende y, incluso de los momentos difíciles, hay que saber aprender y aceptarlos como parte del proceso.
¿Qué es lo más gratificante de su trabajo y lo menos agradable?
Sin duda lo más gratificante es ver que se consiguen los objetivos por los que hemos trabajado. Eso no siempre significa ganar. Hay temporadas en las que no cuentas con el material para optar a ganar, pero siempre nos marcamos unos objetivos y trabajamos por ellos. La más duro, sin duda, es ver caídas y lesiones en tus deportistas, es lo que más me cuesta de digerir. Desafortunadamente hemos tenido alguna experiencia como en 2008 cuando, en este mismo circuito, Héctor Barberá tuvo una fuerte caída y se lastimó varias vértebras. Tuvimos que quedarnos en Tokio durante varios días en un país como este donde es todo radicalmente diferente a lo que conocemos en España, la comunicación es difícil… en fin son cosas que pasan y de las que aprendes.




