Miralles disfruta de su regalo de bodas en Assen
por Josep BartualJulián Miralles Rodríguez, hijo del excampeón del Europa de 125 cc, disfrutará este fin de semana de un regalo de boda muy peculiar. El de Alberic se casa en agosto con Estefanía Catalá, expiloto de la Cuna de Campeones, y su padre pensó que a «Julianet» le encantaría volver a correr un Gran Premio del Mundial de motociclismo. Buscó el circuito del que mejores recuerdos tenía su hijo, pidió la inscripción y este fin de semana disputará el Gran Premio de Holanda en Assen en la categoría de Moto3.
«Voy a disfrutar de mi regalo a tope», confesaba ayer Julián Miralles hijo desde Assen, donde llegó ayer tras un tortuoso viaje. «Corrimos en Montmeló el domingo pasado y tuvimos bastantes problemas con la electrónica de la moto. Encima en carrera se me rompió el embrague y sólo pude entrar a meta el decimoctavo. Salimos hacía Assen desde Montmeló y de repente se para la furgoneta. Rompimos el motor, así que tuvimos que alquilar otra y reemprender la marcha… En fin, una odisea, espero que la carrera vaya mucho mejor», explicaba desde la pequeña población holandesa.
Curiosamente, Miralles «Jr» disfrutará de su regalo de bodas sin su prometida. «Estefanía se ha tenido que quedar en casa porque tenía trabajo, pero bueno, ella tendrá su regalo. El mío ha sido este y la verdad es que estoy muy ilusionado con la oportunidad que me ha brindado mi padre», confesaba Julián, que ahora vive en Dénia.
Miralles correrá además con la moto que ha desarrollado su propio padre, la MIR Moto3, con la que ya ha destacado en el Campeonato de España. La moto ha sido construida, por su padre, actual director de la Cuna de Campeones Bankia, en colaboración con Joaquín Feliu y Emilio Mas, ingenieros del circuito Ricardo Tormo. «La moto está yendo muy bien. Para el mundial la hemos tenido que adaptar con las normas del campeonato, pero pese a los problemas que tuvimos en Montmeló —no funcionaban los sensores de las suspensiones—, creo que podemos hacer un papel más que digno», explica el joven piloto de 23 años.
Como su participación es un regalo, Julián no se ha marcado ningún otro objetivo que no sea disfrutar encima de la moto: «No voy a decir quiero acabar en tal o cual posición porque no me importa. Lo importante es divertirme y disfrutar de este regalo. Tampoco me preocupa el nivel de Mundial. Ya lo conozco de cuando competí y ahora en el Campeonato de España estamos muy fuertes y batimos los récords del Mundial». Dos graves lesiones estuvieron a punto de costarle la retirada prematura a Julián Miralles Rodríguez, que tras siete años de lenta y progresiva recuperación, regresará al Mundial en Assen, un circuito donde ganó ya ganó una carrera del Campeonato de Europa. Por el camino ha disputado un GP en Cheste como invitado en 2008, sin mucha suerte.




