El líder del Mundial de 125 cc se come un bocadillo de Nocilla antes de salir a carrera. ¿Cómo es posible?, se preguntarán quienes ven en Nico Terol un deportista ejemplar. No se trata de ninguna dieta especial ni tampoco una irrefrenable atracción por la crema de cacao. El motivo es que es una simple y llana manía. Y ya saben que en el mundo del motor los pilotos son seres tremendamente supersticiosos. Aunque el alcoyano, ganador de los tres primeros Grandes Premios de la temporada, habla más de ritual que de superstición. «Una vez me comí un bocadillo de Nocilla antes de una carrera y me fue muy bien. Desde entonces no he dejado de hacerlo, pero es por una cuestión de repetir siempre los mismos rituales. Me va bien», confiesa.
Lo cierto es que para cualquiera que se juega la vida a más de 230 km/h en un circuito se le permiten todo tipo de manías. Al final y al cabo son ellos los que se suben a la moto y dan gas. ¿Y qué ocurre si por ejemplo vas a China y no encuentra Nocilla? «Bueno, ya me ha pasado, así que lo sustituyo por un poco de chocolate y de momento produce el mismo efecto, me va bien». Con todo, Terol asegura que ha sabido zafarse de ese dependiente mundo de la superstición. «Antes era mucho más maniático. Lo controlaba todo casi al segundo, pero poco a poco fui suavizando mi comportamiento y ahora simplemente repito ciertos rituales antes de cada carrera, sin llegar a ser una obsesión. Lo que sí que hago siempre es ponerme primero el guante derecho…», admite el piloto valenciano, de 22 años.
Como muchos otros pilotos, Nico Terol siente una relación especial con su moto. «Hace cuatro años comencé a ponerle nombre a mis motos. La primera se llamó Jacinta, y la segunda Catalina. Es algo que consensúo con mis mecánicos, así todos tenemos una relación más estrecha con la máquina y parece como que nos implicamos más con nuestro trabajo, ellos poniéndola a punto para carrera y yo tratándola lo mejor posible para llevarla a la victoria», argumenta, siempre con esa sonrisa de pillo que le acompaña en cada Gran Premio. Su actual Aprilia RSA tiene un nombre de lo más risueño. «Se llama Marisol, y es el mismo nombre que la del año pasado porque es la misma moto, no ha cambiado. Marisol me produce alegría, es como mi novia», explica el piloto de Aspar, que un poco más en serio añade: «De verdad, es una forma de creértelo más. Hay que creer que la moto y el piloto es toda una pieza. Yo pongo la cabeza y ella la fuerza. Nos va muy bien».
Otras de las habituales imágenes de Nico Terol en cada Gran Premio es verle concentrado con unos enormes cascos de música. Tiene canciones para cada momento, pero le gusta escuchar a Enya cuando está nervioso y motivarse con el «Waka Waka» de Shakira, o temas de Dover y Red Hot Chili Peppers.
Un «enfermo» del deporte
Las manías y rituales de Nico Terol se quedan con él dentro de los circuitos. Fuera de ellos, es un chico de lo más normal, eso sí, un poco «enfermo» del deporte, cómo él mismo reconoce: «La verdad es que me gusta hacer de todo. Me encanta el deporte en muchas de sus facetas. Hago motocross, bicicleta de montaña, pádel, salgo a correr… Me ayuda a mantenerme en forma, pero sobre todo lo hago porque me encanta divertirme así».
Además tiene la suerte de vivir en una masía en la Serra de Mariola, un privilegiado lugar en el que desconectar del bullicio y frenesí de los circuitos. «En realidad lo que más me ayuda a desconectar, a tener los pies en el suelo y a disfrutar de cada una de las cosas que consigo es estar con mi familia y compartir con ellos largas tertulias en la masía en la que vivimos. Allí puedo pasear con mis perros y estar en contacto con la naturaleza, algo que me encanta». Por cierto, asegura que lleva «muy cerca» a sus padres, aunque éstos, a diferencia de otros padres mediáticos de pilotos, no le acompañan normalmente a las carreras. «Mi padre, sobre todo, y mi tío me ayudaron mucho en mis primeros pasos. Me siento muy unido a mis padres, han estado en los malos momentos apoyándome muchísimo y disfrutan conmigo de los buenos. Ellos además me ayudan a tener los pies en el suelo. Se han mantenido al margen de las carreras porque creen que es la mejor manera y creo que las cosas así funcionan muy bien».
Terol iguala a Rossi en podios consecutivos
El espectacular inicio de temporada de Nico Terol revela datos de auténtico campeón. Con su tercer triunfo consecutivo, el alcoyano hizo historia en 125 cc porque desde 1999 ningún piloto lo había logrado. Pero su sensacional racha arranca en el GP de la República Checa de 2010. Allí regresó a las carreras con victoria tras su lesión lumbar. Desde entonces y hasta el triunfo en Estoril el pasado fin de semana, el piloto de Aspar ha encadenado la friolera de 12 carreras sin bajarse del podio en el octavo de litro. Con este dato iguala a todo un mito como Valentino Rossi, que lo consiguió en 1996. A Terol sólo le superan con 14 podios seguidos Ubbiali (1955-1957), y los 13 de Nieto (1978-1979), y GresiJosep Bartual
valencia
ni (1986-1987).
Martes, 03 de Mayo de 2011 20:06
Manías y rituales de un líder
por Josep Bartual
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Noticias Moto3 2012
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