En 2010 tuvo que buscar rápidamente equipo tras la retirada de WRB, y este año se ha vuelto a repetir la historia, en este caso tras romper con Alex Debón y recalar finalmente en el Aspar Team.
Sí, parece que no he tenido mucha suerte en ese sentido, aunque al final he conseguido correr en buenos equipos. Ahora estoy en el mejor. Con Debón el problema fue porque no nos pusimos de acuerdo en cuestiones económicas, y al final tuve que buscar una solución porque me quedaba sin correr. Me sigo llevando bien con Alex y a su lado he aprendido mucho.
Afortunadamente en pocos días resolvió su futuro.
Sí, aunque ha sido complicado por la incertidumbre de esos días, por no saber dónde iba a competir. A pesar de todo no me desanimé y seguí entrenando, gracias a eso hoy estoy en forma, y mi adaptación será cuestión de poco tiempo. Afortunadamente cuento con gente que me apoya y cree en mis posibilidades, gracias a eso ahora mismo tengo un hueco en el Bankia Aspar Team. Quiero agradecer a Jorge esta oportunidad de oro que me ha brindado, voy a trabajar sin descanso para integrarme, y devolverle con resultados la confianza que ha depositado en mí.
¿Qué supone volver al equipo con el que debutó en el Mundial de 125cc?
Estoy super ilusionado, y tengo ganas de que empiece ya la temporada. Hemos tenido poco tiempo para prepararnos, pero mi motivación está intacta, más ahora que he concretado mi futuro y voy a correr en el mejor equipo del octavo de litro. Quizás cojearemos un poco al principio, porque sólo hemos podido entrenar en el último entrenamiento de Jerez, pero mis mecánicos me están ayudando para que retome el «feeling» cuanto antes. Creo que con dos entrenamientos más estaré en disposición de rendir a mi mejor nivel.
Tan sólo ha tenido tres días de entrenamientos esta pretemporada.
Sí, ha sido una pretemporada corta, sobre todo para el nivel que exige el campeonato del mundo, pero las sensaciones son muy buenas. En Jerez las cosas fueron muy bien, mejorando incluso los tiempos del año pasado. Exceptuando el primer día del test, que fue de toma de contacto, los otros dos me sentí muy cómodo, mejor de lo que esperaba. Estoy gratamente satisfecho, porque he conseguido paliar el entumecimiento, después de tanto tiempo parado, a base de motivación. Tengo un equipo de mecánicos muy metódico y competente, en cuanto nos acoplemos totalmente vamos a ser duros de pelar.
¿Y qué tal con el equipo?
Muy bien, es como volver a casa. Cuento con Alberto, el técnico del año pasado, y un par de mecánicos, así que mantengo buena parte de la base de 2010. En cuanto, al Aspar Team, de mi etapa en 2008 guardo buenísimos recuerdos. Es un equipo donde es sencillo sentirse como en casa, al margen de su profesionalidad indiscutible. Todos me han arropado desde el primer minuto, y eso ayuda muchísimo.
¿Qué le pide a 2011?
Seguir creciendo. El año pasado conseguí puntuar en bastantes carreras, éste me gustaría entrar regularmente entre los diez primeros, y por qué no, alguna vez entre los cinco mejores. Subir al podio sería como un sueño, pero si dijera que no lo pienso constantemente, mentiría. Creo que estamos aquí para trabajar duro, pero también para soñar y luchar por los sueños.
Se ha convertido en el quinto valenciano del Aspar Team.
Sí, se respira un compañerismo inaudito entre todos nosotros. Por supuesto con Julito (Simón) también aunque no sea valenciano, es un grandísimo piloto y mejor persona. Todos los valencianos hemos salido prácticamente del mismo sitio, y somos muy amigos, nos entendemos bien.
¿Le beneficia o le perjudica tener dos compañeros de equipo de la talla de Terol y Faubel?
Con el compañerismo que existe entre los tres, es lo mejor que me podía pasar. Para ellos actualmente no soy un rival, supongo que no van a dudar en apoyarme y aconsejarme, para que aprenda y siga creciendo como piloto.
¿Cree que podrá estar con ellos?
Terol y Faubel no están tan lejos de mí, pero está claro que no estoy a su nivel. Si en carrera logro situarme a un segundo de ellos, sería un gran resultado. Espero poder seguirlos en pista para ver cómo son sus trazadas, para aprender pequeños trucos. Los dos son pilotos muy humildes, estoy convencido de que si necesito una mano me la echarán, por descontado.




