| Alarte quiere a Rubio en la ejecutiva provincial y le encarga que ayude a pacificar el partido |
|
|
| Escrito por F. Arabí, Valencia | ||||||
| jueves, 02 de octubre de 2008 | ||||||
|
No hay mejor secretaría de organización de un partido que las diputaciones provinciales. Cuando se gobiernan, el presidente se convierte en una especie de rey mago para los alcaldes y en venerado miembro del partido. Hasta tal punto que puede llegar a molestar, por si hace sombra, al jefe del Consell. Se han dado casos. Aun estando en la oposición (caso del PSPV) el portavoz en la diputación tiene un puesto inmejorable para llegar hasta la plaza del rincón más perdido. Por eso, el líder del PSPV, Jorge Alarte, no quiere desaprovechar las posibilidades que ofrece Rafael Rubio, portavoz en la Diputación de Valencia, para ir allanando el camino al consenso de cara al congreso provincial. Rubio, uno de los primeros dirigentes que se situó detrás de Alarte, ha abierto ya su consulta con concejales, ex alcaldesas y destacados activos de las campañas de Francesc Romeu para intentar pacificar el partido. Las comarcas de Valencia no presentan el peor de los escenarios. De hecho, l'Horta Nord, l'Horta Sud y Camp de Túria -cuatro de las cinco comarcas con más militantes- se alinearon mayoritariamente con Alarte. En la Safor, que se decantó por unanimidad por Puig, tiene la ventaja de contar con Alfred Boix de secretario general. Boix apoyó a Puig desde el lermismo moderado y se incorporó a la ejecutiva de Alarte por deseo de José Blanco, amigo de Boix. Entre mil caminos, siempre elegirá el del consenso. Máxime si el alcalde de Gandia, José Manuel Orengo, del mismo perfil que Boix, apunta a presidente provincial, con la alcaldesa de Quart, Carmen Martínez, de secretaria general. Alarte quiere también a Rubio en la dirección en puesto destacado. El actual secretario general de la ciudad deberá resolver antes si continúa al frente de la comarcal, que pasará a llamarse municipal. En el partido dan por hecho que no seguirá, pero él no lo tiene decidido. En todo caso, la atomización del PSPV en la ciudad complica mucho el consenso, en especial si es en torno a un sucesor. En el congreso de país se eligieron 41 delegados: 9 de José Luis Ábalos; 8 de Jorge Alarte; 8 de Francesc Romeu; 5 de Ana Noguera; 5 de Ximo Puig; 2 de IS y 4 de FSP. El bloque que lideró Puig tuvo la mayoría ajustada. El congreso de Valencia será otra historia, pero no menos complicada. Cite este artículo en su sitio
Escribir Comentario
Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6 |
||||||



