Triplete contra la crisis

Triplete contra la crisis

    J. Bartual/J. M. Bort, Cheste | La undécima edición del Gran Premio de la Comunitat Valenciana estuvo marcada por un gran contraste. En el balance negativo ya se esperaba que la asistencia a la prueba sufriera un duro revés. La crisis ha dejado a miles de aficionados en sus casas este año y el Circuit registró la peor entrada de su historia, por debajo incluso del año de su inauguración en 1999. Respecto a la temporada pasada, las cifras son claras, la afluencia ha caído en 23.000 espectadores el día de la carrera y unos 30.000 en el cómputo global del fin de semana. Los responsables de Cheste ya se esperaban este batacazo importante, aunque tampoco parece que se hayan invertido muchos esfuerzos en evitarlo. De hecho, el director del trazado valenciano, Julio García, se lamentaba días antes de la prueba que este año no podían ofrecer novedades ni alicientes a los aficionados. Aún así, las gradas presentaron ayer un aspecto decente, ya que la afición al motociclismo está muy arraigada.

    Los 94.177 aficionados que pasaron ayer por Cheste, según cifras oficiales, disfrutaron, al menos, del mejor Gran Premio de la Comunitat Valenciana que se recuerda a nivel deportivo. Julián Simón en 125 cc, el valenciano Héctor Barberá en el cuarto de litro y Dani Pedrosa en MotoGP firmaron el tercer triplete de la historia para el motociclismo español. Además, Pol Espargaró, Álvaro Bautista y Jorge Lorenzo consiguieron subir al podio.

    Cheste tenía una cita con la historia y despidió con grandes honores la categoría de 250 cc, que desaparece del mundial en 2010 y será sustituida por Moto2. El valenciano Barberá se anotó la última victoria de la historia del cuarto de litro y de paso se adjudicó el subcampeonato, mientras Aoyama, como se esperaba, se coronó.

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