| Cuando la jaula importa más que el canario |
| Opinión - J.V.Aleixandre |
| Escrito por J. V. Aleixandre |
| Martes 29 de Noviembre de 2011 19:52 |
| Que esté llevando a cabo una excelente temporada, no impide que Miguel Brito siga siendo un zascandil. Al contrario: es muy probable que, mecido por los recientes triunfos deportivos de su equipo, el portugués se deje llevar por la inercia golfa y noctámbula que siempre le empujó. Si la buena vida subyuga facilmente a los espÃritus anglicanos y austeros, qué no hará con aquellos de moral vaticanista, más proclives a la impudicia y la molicie. Tan despreocupado y feliz anda por la vida Miguel que, por no tener, no tiene ni un vulgar despertador que le avise de que ha llegado la hora de abandonar el confortable lecho del placer, para afrontar la dura jornada de trabajo que le aguarda en Paterna, bajo el látigo siempre restallante de Unai Emery. Les propongo a las peñas, tan sensibles y pendientes de los más mÃnimos detalles, que organicen una colecta para comprarle un reloj de cuco al lirón lateral del Valencia. De esta forma, con Miguel despierto a la hora prefijada para entrenar, los estrictos guardianes de la moral podrán descansar tranquilos, los rÃgidos vigilantes de las buenas costumbres respirarán a pleno pulmón y los fieles delatores de las desviaciones de la norma imperante, no se cogerán esos sofocos que se agarran en cuanto el luso, o cualquier otro compañero, se saltan la disciplina. La historia del VCF está trufada de enormes futbolistas golfos: el bala perdida de Gorostiza, el iconoclasta Gaspar Rubio, el injuriado Vicent Asensi, el gran metedor Lobo Diarte, el heterodoxo Lubo Penev.... Pero los mojigatos siempre estuvieron más pendientes de denunciar que estos canarios se escapaban de la jaula, en lugar de reparar en que cantaban como los ángeles, es decir que marcaban goles sublimes. Si ayer fue Fernando Giner —¡el trapatroles de Giner! — quien aportó sensatez al asunto, es que algo no funciona en ciertos cerebros. |





