|
La pareja de EEUU mantiene viva la eliminatoria |
|
Escrito por Miguel Luengo/EFE
|
|
sábado, 20 de septiembre de 2008 |
El probado espíritu competitivo del equipo de
Estados Unidos quedó una vez más demostrado al derrotar Mardy Fish y
Mike Bryan a Feliciano López y Fernando Verdasco en el encuentro de
dobles y acortar diferencias ante España, que domina aún por 2-1 en la
semifinal de la Copa Davis que se disputa en Las Ventas.
A
pesar de que hoy probaron juntos oficialmente en Copa Davis, Fish y
Bryan sacaron partido de su mayor agresividad para imponerse por 4-6,
6-4, 6-3, 4-6 y 6-4 en tres horas y 16 minutos, y dejar para la jornada
de mañana, domingo, a partir de las 12:00 hora local, la resolución de
la eliminatoria, con un primer duelo crucial entre los dos números uno
de ambas formaciones, Rafael Nadal y Andy Roddick, para seguir después
con el David Ferrer-Sam Querrey.
Ganadores este año en sus
visitas a Perú y Alemania, y a Suiza en 2006, en su primer partido en
territorio español, Verdasco y Feliciano no han podido hacerse con el
punto de dobles, crucial casi siempre en todas las eliminatorias. Y en
un día especial para "Feli", porque cumplía 27 años, al toledano le
quedó el sabor amargo de haber tenido una tarde no demasiado afortunada
en general, aunque varias de sus jugadas fueron claves.
El
público cantó "cumpleaños feliz" a López pero los que al final
terminaron festejando fueron los americanos, que algo despistados al
principio ante el atronador rugido de una grada impresionante se
dejaron escapar el primer set.
El dúo español aguantó el
tipo mientras que Fernando Verdasco mantuvo su nivel. El madrileño,
mucho más centrado en el partido que su compañero, tomó la
responsabilidad enseguida de llevar el timón del tándem y su trabajo se
notó inmediatamente. Fish y Bryan no se compenetraban como suelen
hacerlo los gemelos Mike y Bob, pareja titular, y España se llevó el
primer set en 33 minutos gracias a una ruptura en el séptimo juego ante
el saque de Bryan y una volea final de Verdasco.
La euforia
se desató en Las Ventas, y todo el banquillo español empezó a soñar con
un final de la eliminatoria ya en la segunda jornada. Así, Nadal se
levantaba a cada momento para animar a sus compañeros, secundado al
instante por todo el resto del equipo.
Pero el partido
comenzó a decantarse a favor del conjunto USA en el momento en el que
Mike Bryan, convertido en un poste, leyendo a la perfección los restos
de los españoles, se hizo dueño de la red.
Él y Fish se
combinaron con una perfecta exhibición para enseñar cómo debe jugarse
un doble, incluso en tierra batida, cubriendo mejor los espacios y
sobre todo, dominando en la red.
A pesar de los 15 saques
directos del dúo español, por sólo siete del americano, el conjunto
visitante se movió mucho mejor, y el resultado no se hizo esperar. Los
dos siguientes sets cayeron de su lado, a pesar del empuje de Verdasco,
que incluso en un intento desesperado de clavar su saque terminó
propinando un pelotazo involuntario en el hombro a una espectadora que
se encontraba en el frontis.
Estados Unidos estaba
destinado a ganar en solo cuatro sets, cuando el cuarto parcial se
colocó con una ventaja de 2-0 tras romper el saque de Feliciano. Eran
momentos en los que Fish levantaba el puño y se contagiaba de la
euforia de su compañero, festejando ambos los puntos con saltos y
choques de espalda.
Pero cuando todo parecía perdido y
EE.UU. dominaba 4-2, surgió la inspiración momentánea de Feliciano y
Mike Bryan cedió su saque en el octavo juego. El público rugió aún con
más fuerza cuando España, con saque de Fish, dispuso de cuatro puntos
de set, y confirmó el último con un revés providencial de López.
"Vamos a ganar, vamos a ganar" le gritó en la cara entonces el toledano al capitán español Emilio Sánchez.
Pero la euforia se transformó en desilusión diez minutos después ya en
el quinto set. Fernando Verdasco perdió su saque en el quinto juego y
aunque España gozó de un punto de ruptura en el sexto, con servicio de
Fish, lo dejaron escapar. El sueño de confirmar la final con 3-0
desaparecía, y mañana domingo el espíritu esencial de la Copa Davis, la
lucha hasta el último momento, volverá a Las Ventas.
|
|
|
|