La "Roja" del tenis tiñó el coso de Las Ventas
Escrito por EFE/Lorenzo Martínez   
viernes, 19 de septiembre de 2008
  El coso taurino madrileño de Las Ventas, considerada la primera plaza de toros del mundo, se tiñó hoy con la "Roja", que desde hace unos años caracteriza los acontecimientos deportivos de las distintas selecciones españolas, abandonando en esta ocasión la seriedad de los festejos taurinos por el festejo de la Copa Davis.

     Construida en 1929 y sede de corridas desde 1931, fue inaugurada oficialmente el 21 de octubre de 1934, cuando el mítico Juan Belmonte se deshizo de toros de la ganadería de Carmen de Federico.

Hoy, 19 de septiembre de 2008, justo a un mes y dos días de cumplir sus 74 años de vida, Las Ventas ha quedado también inaugurada para el tenis con las semifinales entre España y los Estados Unidos.

     Los "espadas", los encargados de abrir el festejo del tenis, fueron dos: el español Rafael Nadal, número uno del mundo, y el estadounidense Sam Querry, debutante en la competición. Ellos han sido, en cierta forma, los "Belmontes" de Las Ventas en el tenis, los encargados de empezar a lidiar una eliminatoria que tiene como premio la finalísima.

     Y se han visto arropados por un festejo inusual para este coso, que hasta ahora había visto el drama "rojo" de la sangre de los toros en la arena y que este viernes ha visto como gran parte de sus tendidos (gradas) se vestían con la "Roja" deportiva de España.

     Entre los asistentes, rostros célebres del deporte español como los de Pau Gasol, jugador de Los Angeles Lakers, y Raúl González, futbolista del Real Madrid.

     Bien es verdad que de inicio la plaza no se llenó, pero sí que registró ya la presencia de unas tres cuartas partes de sus 20.000 localidades de aforo. Lógicamente, la hora del inicio de la eliminatoria (12.00 local, 10.00 gmt), en pleno horario de trabajo, impidió el completo en los tendidos, que se fueron rellenando a medida que avanzaba el día.

     Pero los muchos miles que estuvieron de inicio no dudaron en hacerse notar, con su colorido, con sus gritos de ánimos, con sus aplausos e, incluso, con su música.

     En los tendidos estaban los "clásicos" de Copa Davis, los que siguen habitualmente la competición y los distintos torneos "in situ", y los "noveles", los que hoy se estrenaron en el mundo del tenis.

     Gentes de todas partes de la geografía española, desde Galicia a Canarias, pasando entre otros por Baeza, Barcelona, Alicante, Denia, Utrera, Palencia y, por supuesto, Madrid, se dieron cita en las gradas para ayudar con sus ánimos al equipo español. Tampoco faltaron quienes llegaron de mucho más lejos, pues además de una cuarentena de estadounidenses se vieron suramericanos.

     Entre los "más veteranos" estaba la clásica banda de bombos y trombones que, en esta ocasión desde el tendido del 7, hicieron sonar los instrumentos en cada descanso para animar a los tenistas españoles. Como es habitual en ellos, y con sus camisetas rojas, tocaron todo tipo de música "pachanguera" española, y no podía faltar alguna que otra pieza de índole taurino.

     Eso sí, pese a sus dotes musicales, no tocaron los siete toques de clarines y timbales que se utilizan en la Plaza de Las Ventas para marcan los diferentes momentos de la corrida.

     Pero sí hicieron una fiesta del tendido del 7, curiosamente el más famoso en lo taurino de Las Ventas, pues ahí se suelen ubicar los aficionados más puristas y críticos en las corridas. En el tenis, en cambio, se han ubicado los más fieles y ruidosos en sus ánimos al equipo español. Incluso, en su tendido más alto, otros aficionados ubicaron una amplia pancarta con los colores españoles con la frase "Calimocho on Tour".

     Otros "veteranos" en las gradas era la pareja de amigos llegados desde la toledano Quintanar de la Orden: dos seguidores habituales de cuando la Copa Davis se juega en España, pues se desplazan a seguirla a la ciudad en que se dispute. Ellos, lógicamente con sus camisetas rojas y sus banderas, viajan cada día desde su localidad hasta Madrid para ver los partidos.

     Más caro, en cambio, les sale la eliminatoria a seguidores llegados desde lugares más lejanos. Entre ellos, una familia de seis miembros (padres y cuatro hijos) venida expresamente desde Barcelona y que ya estuvo hace años en Santander siguiendo al conjunto español.

     Sus gastos, lógicamente, son mayores. Se estiman en unos 2.500 euros, entre avión, hoteles, entradas y comida. Pero para ellos, como indicaron a EFE, "merece la pena este sacrificio económico".

"Queremos vivir esta fiesta y ayudar con nuestros ánimos a Nadal y compañía", añadieron.

     También hay quien ha llegado a Madrid utilizando paquetes ofrecidos por agencias turísticas, que incluyen entradas y alojamiento, por valor de unos 450-500 euros.

     Mucho más costoso ha sido para un matrimonio e hijo argentinos, que han aprovechado la Copa Davis también para quedarse más días y conocer España.

     En plena semifinal entre Argentina y Rusia, que se disputa también este fin de semana en Buenos Aires, están curiosamente en Madrid y para animar a España. No en vano, tanto el hijo, con camiseta de la selección argentina de fútbol pero con bandera española en la mano, como el padre, con un sombrero con la cinta con los colores de la bandera española, expresaron a EFE su deseo de ver en la final a españoles y, lógicamente, argentinos.

     La semifinal en Las Ventas también ha servido para que algunos viesen en directo por vez primera un partido de tenis. Es el caso del "debutante" madrileño Jaime; un chaval de seis años, que tiene como ídolos a Nadal y al futbolista Iker Casillas, del Real Madrid, y que dijo estar aprendiendo a jugar al tenis desde hace unos tres meses.

     Jaime iba vestido con la camiseta amarilla de su ídolo Casillas y llevaba una bandera de España con la que, según dijo, iba a "ayudar a Nadal". También se estrenaba en entrar en Las Ventas y reconoció haber "apenas dormido, por los nervios de ir a ver a Nadal". Sus padres son más veteranos en el tenis, pero también "nadalistas".

     Son un ejemplo de los miles de seguidores que tiñeron con la "Roja" a Las Ventas, hoy en nada taurina y ganada para el tenis.

Como antes aconteció con las plazas de Palma de Mallorca (ante Holanda) y de Alicante (ante Francia), que en 2004 trajeron suerte en el camino de España de la conquista de la Copa Davis.