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Federer vuelve a ser el de siempre y suma su quinto Abierto de EE UU
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Escrito por Sergio Morro/EFE
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martes, 09 de septiembre de 2008 |
Roger Federer encontró en el
Abierto de Estados Unidos un bálsamo para una temporada que estaba
siendo aciaga, ya que su triunfo ante el escocés Andy Murray en la
final del torneo le permite borrar los sinsabores de este año con la
consecución de su quinto torneo consecutivo en Nueva York.
El jugador helvético, que por primera vez en cuatro años afrontaba un
Grand Slam sin ostentar la condición de número uno mundial, se
reencontró con su mejor tenis en Flushing Meadows y superó con mucha
autoridad a Murray, un novato en finales de este calibre, por un claro
6-2, 7-5 y 6-2, en menos de dos horas de partido.
Co este
quinto título Federer iguala a otras grandes leyendas de este torneo
como Pete Sampras y Jimmy Connors y se ha convertido en el primer
tenista capaz de ganar cinco años seguidos, desde que lo consiguiera
Bill Tilden hace 84 años.
Tras un año en el que no había
conseguido ninguno de los grandes, tan sólo había ganado dos torneos
menores como Estoril y Halle, Federer no falló en esta ocasión y sumó
su decimotercer título de Grand Slam, lo que le deja a tan solo uno de
Pete Sampras, que mantiene el récord en catorce.
Murray,
que había desplegado un gran tenis durante todo el torneo, se vio
intimado por la voracidad de Federer, que saltó a la pista dispuesto a
presionar al escocés desde la primera bola de partido, para no permitir
a su rival soltar los nervios por jugar su primera final de un grande.
La táctica le salió perfecta al número dos mundial. Federer hizo
estragos con su derecha, su juego agresivo y sus subidas a la red.
Murray
buscaba la manera de cambiar la dinámica del partido, pero cuando quiso
darse cuenta ya tenía un 6-2 en contra en apenas 26 minutos de juego.
Una nueva rotura de servicio de Federer, que suponía su sexto juego
consecutivo desde el 2-2, metía el partido en una senda muy peligrosa
para Murray. Sin embargo, el británico aprovechó unos errores nos
forzados del suizo para devolverle la rotura de servicio y meterse de
nuevo en el partido.
El vencedor del Masters de Cincinnati
comenzó por primera vez a tutear a Federer sobre la pista. Murray, muy
rápido de piernas, comenzó a ser un frontón y el suizo cometió más
errores, lo que le puso con un 0-40 en el quinto juego. Pero el
helvético sacó la rabia contenida por su frustrante año y le dio la
vuelta a la situación.
En la segunda manga, ambos jugadores
desplegaron su mejor tenis, con grandes puntos por uno y otro lado,
hasta que se llegó al duodécimo juego. Ahí Federer demostró porqué es
uno de los más grandes de la historia del tenis y elevó un punto más la
agresividad de sus golpes, con una gran derecha y dos voleas que le
permitieron gozar de tres bolas de set para cerrar el segundo parcial
por 7-5.
Murray acusó mucho la pérdida de este segundo set
y bajó su nivel de juego de la misma forma que Federer elevó el suyo.
El jugador de Basilea jugaba a placer ante un rival cabizbajo que en un
abrir y cerrar de ojos se encontró con un 5-0 en contra que dejaba el
partido finiquitado.
En un arranque de pundonor, el nuevo
número 4 del mundo sumó dos juegos, pero Federer no quería dejar ningún
resquicio y sobre el servicio de su adversario cerró el partido con un
poderoso 'smash' que le llevó directo al título.
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