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Virginia Ruano y Anabel Medina están en
semifinales del torneo olímpico de los Juegos de Pekín y ya tienen a
tiro las medallas por lo que crece en ellas la ilusión, según afirmaron
a Efe.
"Le digo a Anabel que queda mucho pero que ya
estamos luchando por las medallas", afirma Ruano, la veterana del dúo,
la que ya sabe lo que es ganar una plata olímpica, presea que se colgó
en Atenas.
Lo afirma minutos después de haber logrado un
puesto entre las cuatro mejores parejas del torneo, tras haber
derrotado en cuartos a las estadounidenses Lindsay Davenport y Liezel
Huber por 5-7, 7-6(6) y 8-6.
La tenista madrileña asegura
que los de Pekín están siendo unos Juegos diferentes para ella, "porque
son los últimos" y porque los ve con la experiencia de los anteriores,
pero afirma no haber perdido ni un ápice de la ilusión por ganar una
nueva medalla.
"Es una experiencia que ya he pasado, pero
mantengo las ganas y la ilusión de intentarlo de nuevo. Son los últimos
Juegos y se vive de otra manera. Estoy en mi mejor momento, al final de
mi carrera deportiva", señala la madrileña.
Si la de Vivi
es la ilusión de la veteranía, la de Medina es la de una joven que
aspira a ganar un torneo importante como el olímpico y sumar una presea
al medallero español.
"Hacía cuatro años que no se me
cerraba el estómago y llevo cinco días casi sin poder. Se nota que hay
ilusión, los nervios están a flor de piel", confiesa la valenciana.
Juntas han ganado Roland Garros, pero el sabor de unos Juegos Olímpicos genera una ilusión especial en Medina.
"Hace un año y medio, nos marcamos el objetivo de jugar juntas para
preparar los Juegos. Se disputan cada cuatro años y a todo deportista
le gusta ganar una medalla para su país", afirma.
A esa
importancia, la valenciana suma el hecho de jugar con Ruano, una
especialista en los dobles con un impresionante palmarés.
"Es el único torneo desde que juego al tenis en el que doy más importancia al doble que al individual", señala.
Medina sabe de lo importante que es ganar una medalla olímpica porque
se lo ha contado su compañera de dobles, que consiguió la plata hace
cuatro años formando pareja con Conchita Martínez.
"Si ella
tiene una yo también quiero tenerla", bromea Medina, que pronto cae en
la cuenta de que eso significa que Ruano tenga dos.
"Pues mejor, ojalá que Vivi tenga dos, una de oro y otra de plata", prosigue con la chanza.
Las dos ríen y se les nota contentas, aunque el cansancio comienza a
hacer mella en sus rostros. El tenis olímpico está terminando tarde en
Pekín y la falta de sueño se nota.
"Estamos cansadas pero contentas", afirma.
En el partido contra las estadounidenses llegaron a estar contra las
cuerdas. "Pero siempre hemos creído que podíamos y eso ha sido lo
importante", afirma la madrileña.
"Ha sido un partido largo
con muchos altibajos en el marcador, mucha tensión al final, han sido
tres horas, hemos tenido que remontar varias veces, eso te crea un
estado de tensión que te hace sentirte cansada", analizó Ruano.
La veterana tenista espera que el encuentro sea "el partido duro que
hay que pasar en cada torneo" y que a partir de ahora todo sea más
sencillo.
Sus próximas rivales saldrán del duelo entre las
rusas Svetlana Kuznetsova y Dinara Safina, primeras favoritas, y las
chinas Zi Yan y Jie Zheng, octavas. Son el último peldaño hacia la
medalla, el último escalón hacia el Olimpo.
Luis Miguel Pascual - Efe
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