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Lejos de la espectacularidad y de la solvencia de
las grandes ocasiones, Rafael Nadal confirmó su condición de valor
seguro y salió al rescate de una mala jornada para el tenis español,
amparada sólo por la continuidad del próximo número uno del mundo.
El cuadro femenino, sin embargo, mantiene a María José Martínez, que
entró a última hora en sustitución de la estadounidense Lindsay
Davenport y Nuria Llagostera. Anabel Medina y Carla Suárez tomaron el
mismo rumbo que David Ferrer, Nicolás Almagro y Tommy Robredo,
centrados a partir de ahora en sus aspiraciones en el dobles que
saldaron todos de forma airosa.
Nadal sufrió para superar
al italiano Potito Starace. Un rival gris, irregular, carente de golpes
definitivos y del hábito de las grandes citas. Que, sin embargo,
arrebató, por primera vez en su carrera, un parcial al tenista de
Manacor, que tuvo que esforzarse en la concentración para sacar
adelante el compromiso (6-2, 3-6 y 6-2).
Como el
mallorquín, ni el suizo Roger Federer ni el serbio Novak Djokovic, que
completan la terna de aspirantes, se dejaron sorprender. El helvético
batió con autoridad al ruso Dmitry Tursunov (6-4 y 6-2). El balcánico
apuró más sus fuerzas para superar al estadounidense Robby Ginepri (6-4
y 6-4). Sólo el británico Andy Murray, reciente vencedor en Cincinnati,
dejó su resultado en el saco de las sorpresas. Cayó ante el taiwanés
Yen Hsun Lu.
El balear, que mantiene el pulso del tenis
español en el cuadro individual masculino tras las decepciones que
protagonizaron Tommy Robredo, David Ferrer y Nicolás Almagro, se
preocupó en exceso de los contratiempos. Aunque tiró de contundencia a
última hora para evitar que el insospechado crecimiento de su
adversario fuera aún mayor.
Le espera un enemigo de mayor
enjundia a Rafael Nadal. El australiano Lleyton Hewitt, que superó sin
agobios al sueco Jonas Bjorkman (7-5 y 7-6 (2)).
"Hewitt es
un jugador muy complicado. Es un gran jugador que acentúa su buen
rendimiento en pista dura. Ahí se maneja muy bien", asumió Nadal,
centrado en su próximo compromiso.
El que fuera número uno
del mundo y ganador del Abierto de Estados Unidos, es una seria amenaza
para el español. No solo por su pasado. También por los precedentes. En
cuatro de las siete ocasiones que han jugado el de Adelaida salió
victorioso.
Especialmente significativo es el hecho de que fue superior en las tres que coincidieron en pista dura.
"De eso hace ya mucho. Lo cierto es que es un partido que llega
excesivamente pronto. Nadal es el jugador más en forma del momento",
explicó Hewitt tras solventar su partido de primera ronda.
Ferrer, Almagro y Robredo precipitaron su estancada. David Ferrer,
cuarto del mundo, reconoció atravesar "el peor momento de su carrera"
después de perder ante el serbio Janko Tipsarevic (7-6 (8) y 6-2), un
adversario del que había dado buena cuenta recientemente.
Nicolás Almagro se conformó con el retorno a la alta competición
después de la recuperación de la operación de su muñeca. Hizo frente a
la batalla que le ofreció el francés Gael Monfils, que terminó
victorioso después de tres sets (6-4, 3-6 y 6-3). Robredo, por su
parte, desperdició la ocasión que le dio la lluvia en la víspera.
Cuando
cortó su partido, cuesta arriba. Enderezó el rumbo pero su
irregularidad le condenó ante el italiano Andreas Seppi (6-4, 4-6 y
8-6).
Todos, sin embargo, compensaron los reveses con la
continuidad en el dobles. Robredo con Nadal superaron a los suecos
Jonas Bjorkman y Robin Soderling por un doble 6-3, en una hora y veinte
minutos de partido. Nicolás Almagro y David Ferrer superaron el duro
choque contra los sudafricanos Kevin Anderson y Jeff Coetze. Se medirán
ahora a los suecos Simon Aspellin y Thomas Johansson, que dejaron en el
camino a los australianos Paul Hanley y Jordan Kerr (7-6 (4) y 6-3).
En el cuadro femenino las buenas noticias de la sesión quedaron en los
triunfos de Nuria Llagostera, que tumbó a la checa Klara Zakopalova por
2-6, 6-3 y 7-5, y de María José Martínez, que superó con claridad a la
australiana Alicia Molik por un doble 6-1
Anabel Medina soportó
casi tres horas en la pista para evitar su eliminación de Pekín 2008.
Pero fue superada por la austríaca Sybille Bammer, que se adjudicó el
choque (6-2, 4-6 y 6-4). La derrota de Anabel Medina es la segunda que
padeció el tenis español en el cuadro individual femenino del torneo
olímpico junto a la de Carla Suárez ante la china Shuai Peng por 7-5 y
7-6 (3).
Santiago Aparicio - Efe
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