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Nadal despacha a Schuettler para llegar a su tercera final con Federer |
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Escrito por Efe
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viernes, 04 de julio de 2008 |
Rafael Nadal sorteó hoy el último trámite que le
sitúa en su tercera final consecutiva en Wimbledon, despachando en tres
sets (6-1, 7-6 (3) y 6-4) al alemán Rainer Schuettler para quedar
frente a frente con el duelo anticipado: el suizo Roger Federer le
espera el domingo.
El derroche de calidad del número 2 del
mundo dejó poco margen a la sorpresa. Hubo un primer set con
diferencias cualitativas bochornosas; un segundo, en el que Schuettler
varió la estrategia para golpear al mallorquín con más contundencia; y
un tercero que finalmente corroboró la destreza del segundo favorito.
El arranque torpe del verdugo de Arnaud Clement contrastó con el
poderío del manacorense. Schuettler, que la víspera admitía que su
pretensión hoy sería "pasarlo bien y ponérselo difícil" al campeón de
Roland Garros, lo pasaba mal ante un ciclón que encadenaba golpes
ganadores -un total de 40-, mostraba una derecha descomunal y apenas le
dejaba espacio para respirar.
Nadal fue inaccesible durante
la primera manga. El mallorquín, que se ha metido por tercer año
consecutivo en la final de este torneo, es el mejor Nadal en hierba. Lo
repetía hoy en el All England Club Manolo Santana.
A cada
latigazo que le asestaba el tenista balear -que sólo en el primer set
rubricó 12 golpes ganadores-, su rival se despachaba a gusto con una
retahíla de lo que parecían improperios en su lengua.
Producto, claro, de la frustración.
Diferencias cualitativas espectaculares. Schuettler se comportó como el
semifinalista improbable, como un invitado sorpresa a una cena en la
que sólo disfrutaba del menú uno de los comensales.
El
número 2 le castigó en todos los departamentos. Aprovechó cada una de
las carencias técnicas que mostró el germano para romperle el servicio
en el primer juego; para encadenar un segundo con un 40-0 y para
quebrar de nuevo al verdugo de Santiano Ventura y de Guillermo García
en esta edición en el tercero.
Peor, imposible. En 23
minutos, Nadal había superado con nota el set con un 6-1 logrado con un
nuevo "break", y que reflejó la superioridad apabullante del favorito,
que hasta ahí no cometió ninguna doble falta y ningún error no forzado.
Schuettler esperó al segundo set para reaccionar. Esa reválida comenzó
con un guión similar, aunque Nadal cometió su primer error no forzado
de todo el partido -en total, incurrió en 18; el germano, 22- y su
rival pareció despertar de la pesadilla pasado el cuarto de hora.
Entonces, sí, Schuetler logró lo que parecía imposible. Rompió el saque
de Nadal en el tercer juego con un gran punto y trató de variar la
estrategia.
Casi lo consiguió. Nadal bajó notablemente la
intensidad y su adversario pareció recordar que su oponente era zurdo
para meterse en el partido.
El número 94 en el ránking
mundial afinó la puntería aunque no logró ningún saque directo en este
set -Nadal hizo 5 "aces" de un total de 7; Schuettler, sólo 3-,
mientras que el manacorense cometía errores y se mostraba algo menos
preciso con su derecha.
Fueron esas negligencias las que
dieron aire a Schuettler, que estuvo a sólo un juego de ganar el set,
con 5-3, antes de que Nadal volviera a ponerse las pilas. El rival
impasible pasó a convertirse en el rival incómodo. Nada, por supuesto,
que no pudiera remediar el segundo favorito, que incurrió en esta manga
11 errores no forzados, uno más que su oponente.
El zurdo
de Manacor necesitó algo más de una hora para rematar el set. Remontó
los números adversos del marcador para igualar a 5 juegos, pero la
nueva actitud de su rival llevó el set al desempate, que ganó Nadal por
7-6 (3).
En la última manga, el manacorense llegó a perder
3 bolas de partido, que salvó el alemán para llevarse el noveno juego
disputadísimo y ponerse 4-5.
El mallorquín -que en total
convirtió 5 de doce ocasiones de rotura- aprovechó su servicio para
enmendar el resbalón y amarrar el tercer parcial, con un último juego
en blanco para Schuettler, por 6-4.
"Hoy quizá no fue mi
mejor partido pero en cualquier caso, he ganado en 3 sets y llego a la
final con mucha confianza, aunque sé que voy a jugar contra el mejor
jugador del mundo", comentó el balear al terminar en la Central.
Nadal, que encadenó con la de hoy la vigésimo tercera victoria
consecutiva que logra y su trigésimo triunfo en hierba de 37 encuentros
disputados en esta superficie, es consciente de que su próxima misión,
Federer, no es Schuettler.
"Tendré que jugar muy bien para
tener ocasiones de ganar" el domingo, dijo. Pero no le falta confianza:
"En un partido puede ocurrir de todo. Él (Federer) está jugando muy
bien, pero yo también". Habrá que esperar.
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