|
Nadal, imparable, fulmina a Andy Murray y se coloca en las semifinales |
|
Escrito por Efe
|
|
miércoles, 02 de julio de 2008 |
El español Rafael Nadal, número 2 del mundo,
hizo hoy trizas las esperanzas del tenis británico depositadas en el
escocés Andy Murray, al que barrió en la "Catedral" por un demoledor
6-3, 6-2 y 6-4 en 115 minutos y alcanzó por tercer año consecutivo las
semifinales de Wimbledon.
En esa ronda se encuentra ya
también el número uno y defensor del título, el suizo Roger Federer,
que anteriormente se impuso al croata Mario Ancic y cuyo siguiente
rival será el ruso Marat Safin, tras vencer hoy al español Feliciano
López.
Nadal se medirá en la otra semifinal al vencedor del
duelo que libran ahora mismo el alemán Rainer Schuettler y el francés
Arnaud Clement.
"Probablemente, he jugado mi mejor partido aquí", sentenció el mallorquín nada más concluir el duelo.
Analizando su juego, Nadal comentó que trató de jugar "agresivo" y, entre otras cosas, "atacar su segundo saque".
"Una victoria así siempre te sorprende ante un jugador así, y más tras su increíble remontada con Gasquet", señaló.
El número 2 vaticinó un futuro prometedor para su rival de hoy: "Es muy
bueno y si sigue así no tendrá problemas para meterse en el 'top 5' muy
pronto y seguro que tendrá ocasiones en este torneo".
Lo
cierto es que cuando el escocés afirmó, con seguridad, en vísperas a su
pulso con Nadal, que se veía capaz de vencer al número 2, jamás hubiera
podido siquiera soñar con el repaso que le endosó el español.
El comentario de Murray no fue, seguramente, producto de la arrogancia
sino de la mentalidad ganadora que se gasta el británico.
La diferencia, en este caso, era que su rival no es un oponente cualquiera.
Nadal, con un total de 98 puntos ganados, no tuvo piedad en la
"Catedral". Sin vestigios de molestias en la pierna, el español dictó
las reglas, marcó las pautas, llevó la batuta y apenas cometió errores
no forzados (9, frente a los 20 de Murray).
Con un saque
prodigioso, el segundo favorito se movió en otra Liga. De eso no hubo
dudas y dominó desde el fondo. Murray, por contra, se hizo pequeño ante
la fortaleza física y mental de su oponente y no dispuso ni una sola
oportunidad de rotura.
El campeón de París ya impuso su
autoridad desde el principio y fue evidente su superioridad en el
primer juego, que liquidó en blanco. Un aviso para Murray, que padeció
el demoledor saque del manacorense.
En el primer set, Nadal
dispuso de dos bolas de rotura y quebró al sucesor del idolatrado Tim
Henman en el octavo juego para ponerse 5-3. A partir de ahí, todo fue
pan comido. La diferencia cualitativa resultó abismal y la expresión
angustiada del británico era todo un poema.
Los gritos de
ánimo de la Central apoyando, hoy sí, en su mayoría al británico,
podían amedrentar a un jugador emocionalmente frágil como el francés
Richard Gasquet. Con Nadal no surtieron efecto alguno.
Sí
se oyó el ocasional "come on Rafa", pero el tetracampeón de Roland
Garros, que logró 65 puntos desde la línea de fondo (el escocés, apenas
24), no bajó los niveles de concentración en ningún momento.
El segundo parcial no varió el guión. Murray, el hombre que remontó
heroicamente 2 sets en su contra en los octavos de final, vio cómo su
pase a las semifinales se le escapaba de las manos.
El
balear volvió a romperle el servicio en el tercer juego de este set, en
el que con 5-2 con ventaja para el español, Nadal ya había conseguido
hacerle al británico seis juegos en blanco.
Tampoco
entonces pudo reponerse el escocés. El segundo favorito remató otro
imponente 6-2 que no daba lugar a ningún equívoco.
Murray
quiso despertar en la tercera manga. El británico no dejaba de dar
muestras de angustia, pero consiguió salvar 2 bolas de rotura en el 2-2
aunque el partido ya lo tenía ganado Nadal, que cerró el set por 6-4
para meterse en el bolsillo su tercer billete consecutivo a las
semifinales.
|
|
|
|