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Nadal y Federer firman su tercera final consecutiva |
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Escrito por EFE/Miguel Luengo
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viernes, 06 de junio de 2008 |
El español Rafael Nadal, soberbio, y el suizo
Roger Federer, luchador, firmaron hoy su tercera final consecutiva en
Roland Garros al vencer en duelos desiguales al serbio Novak Djokovic y
al francés Gael Monfils.
Para Nadal será el cuarto asalto
al título, y seguido, tras destrozar al campeón del Abierto de
Australia, Djokovic, por 6-4, 6-2 y 7-6 (3), en dos horas y 49 minutos,
y sumar su 27 victoria en este torneo, sin una sola derrota, igualando
al sueco Bjorn Borg.
Federer tuvo que agotar las cuatro
mangas para dejar fuera a Monfils, por 6-2, 5-7, 6-3 y 7-5 en tres
horas y cuatro minutos, perdiendo en el camino el tercer set que cede
en el torneo, y flaqueando en momentos cruciales de la refriega contra
el francés.
Pese a todo, Federer está en la final de París
y ahora debe demostrar si ha acertado o no en la contratación del
técnico español José Higueras con el que ha ganado el título en
Estoril. Contrató al granadino para eso, para que le enseñara a ganar
en París, y sobre todo a hacerlo ante Nadal en Roland Garros, el único
grande que le falta. Rafa domina por 10-6 en sus enfrentamientos, 8-1
en los de tierra, y 3-0 en París.
Pero después de la
exhibición de Nadal ante Djokovic, con solo 16 errores no forzados y 33
golpes ganadores, Federer e Higueras deben pensar que este año ese
objetivo está más complicado que nunca.
Nadal, con una
autoridad incontestable, salvando una bola de set en el tercer parcial,
siendo aplaudido por el mismo Djokovic, con reveses increíbles, globos
espectaculares y una rapidez asombrosa, anotó su octava victoria en 11
encuentros ante el serbio, y la tercera en este torneo (2006 en cuartos
y 2007 en semifinales).
Eso permite al español conservar el
número dos del mundo al salir de París, y a partir del lunes llevará
150 semanas seguidas, y encabezar él solo la lista Carrera de Campeones.
El encuentro, al que asistieron entre otros el ex matador Manuel
Benitez "El Cordobés" y su mujer Martina Fraysse, los ex tenistas,
Borg, Henri Leconte, Guillermo Vilas, Boris Becker, Gabriela Sabatini y
Manuel Santana, y el presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, supo a
poco después de dos horas y 49 minutos de apoteosis.
Nadal
lo dominó perfectamente, de forma autoritaria, casi demoledora en los
dos primeros sets. La única reacción de Djkovic se atisbó casi a las
dos horas del encuentro, cuando perdía por 3-0 en el tercer set.
"Yo estaba jugando perfecto, de largo los dos mejores sets de este
torneo", dijo Nadal. Entonces se dieron dos circunstancias, un par de
"cañas" (golpes con el marco) de Rafael, y que Novak soltó el brazo,
consciente de que le iba la vida en ello.
Con el serbio
jugandoselo todo en cada golpe, espoleado por los gestos de su hermano
pequeño Marko en la grada, el partido cobró interés, pero aún así Nadal
sirvió para ganar el duelo, con 5-4, y ahí de nuevo se ganó en
intensidad, porque Novak lo robó por primera vez cuando el español se
encontraba a solo dos puntos de la victoria.
Con 6-5 en
contra, Nadal sirvió para forzar el desempate, y Djokovic dispuso de un
punto de set, que Nadal anuló con una formidable derecha. Y ahí se
acabaron las esperanzas del de Belgrado que tras su partido contra el
español hace unas semanas en Hamburgo, en las semifinales también,
había dicho que había hecho ya todo lo imposible para vencer, y perdió
en tres sets.
Llegado el desempate, la ventaja abismal del
español con 6-0 fue demasiado para el serbio, que aunque logró ganar
tres puntos seguidos, con golpes ganadores, no pudo en el cuarto con un
remate espectacular de Nadal.
Diez años después de que
Carlos Moyá ganara a Alex Corretja y triunfara en este torneo, en un
duelo fratricida entre españoles, Nadal está otra vez en ella
convertido en el primer jugador, desde el checo Ivan Lendl, en 1987,
que alcanza la última instancia de Roland Garros por cuarto año
consecutivo.
Todos estos récords pueden pesar en el ánimo
de Federer que sufrió más de lo previsto ante Monfils, un invitado en
las semifinales de un Grand Slam, por primera vez en su vida, y con un
déficit de tres derrotas ante el suizo.
"Juega con cabeza"
fue la clave de Thierry Champion, técnico de Monfils, y el tenista
comenzó con malos augurios el partido de su vida. Problemas en sus
ojos, porque lleva lentes de contacto y algo se le había metido dentro,
y visita obligada al baño, nada más comenzar el duelo..
Pero el parisino, de origen guadalupense, exigió el máximo a Federer en
la oportunidad de su vida. Ganó un tercer set de forma admirable, a la
segunda oportunidad con saques a 220 kilómetros por hora y a punto
estuvo de forzar el quinto, cuando dispuso de un punto de ruptura con
2-2, salvado cómo no, con el segundo "ace" de Federer, y luego de dos
mas, con 3-3, neutralizados, uno con una derecha del suizo y el otro
tras un fallo al resto del francés.
Muchas de las
esperanzas de los 15.000 aficionados que llenaban la Philippe Chatrier
de ver de nuevo a un francés en la final este año, cuando se cumple el
25 aniversario del éxito de Yannick Noah contra Mats Wilander se
vinieron abajo en esos juegos.
Federer apretó como sabe, y
con el juego que le ha llevado a ganar cinco Wimbledon seguidos, se
subió a la red, y tuvo dos bolas de partido, de acceso a la final, en
el décimo juego, salvados por Monfils tras una derecha fuera del suizo
y luego, con su 10 saque directo.
Pero en la tercera se
acabó la historia de Monfils. Una volea de revés de Federer, acosando
en la red, puso punto final a un jugador que según el suizo ha hecho
"una quincena magnífica".
"Es un jugador con un gran
talento y lo ha podido demostrar en su casa. La clave del partido ha
estado en el primer juego, cuando le he roto y eso ha puesto el duelo
de mi lado. A partir de ahí le ha costado mucho ponerse por delante. Ha
luchado y lo ha intentado pero yo he resistido", dijo Federer.
De Nadal, el suizo dijo a pie de cancha: "Hoy ha vuelto a demostrar que
en esta pista tiene un nivel magnífico. Voy a volver a intentarlo y
espero que esta vez pueda ganar".
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