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España, a un paso de las semifinales |
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Escrito por Santiago Aparicio
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sábado, 12 de abril de 2008 |
Rafael Nadal y David Ferrer situaron
a España a orillas de las semifinales de la Copa Davis, después de
solventar con determinación sus respectivos compromisos de la primera
jornada del duelo contra Alemania en Bremen.
El cuarteto
hispano ha puesto de cara el enfrentamiento y dormirá con sosiego a la
espera de que el encuentro de dobles o, en su defecto, uno de los
individuales restantes, certifique el avance español hacia la lucha por
lograr la tercera 'Ensaladera' de su historia.
El retorno a
la competición de las dos primeras raquetas españolas ha dado empaque
al conjunto que dirige Emilio Sánchez Vicario. Ausentes del trámite en
Lima frente a Perú, España recuperó su tradicional fisonomía para
elevar el cálculo de expectativas en la competición.
Rafael
Nadal abrió el camino con un solvente triunfo ante Nicolas Kiefer (7-6
(5), 6-0 y 6-3) después de tres horas de partido y David Ferrer obtuvo
el segundo punto tras superar al número uno local, Philipp
Kohlschreiber, por 6-7 (3), 6-3, 6-4 y 6-2.
Nadal, al
margen de la batalla en la Davis desde septiembre del 2006, tardó hora
y media en encarrilar el encuentro. Fue la duración del parcial
inicial, que delató una enconada lucha y un equilibrio permanente. Sólo
el primer juego, en el que Nadal dispuso de siete puntos de 'break', se
extendió durante quince minutos. Todo un mundo en pista rápida.
Kiefer salvó la situación y evitó ir contracorriente. Ofreció el
germano desde entonces su mejor tenis. Con un saque sólido y tiros
secos. Sosteniendo los arrebatos de Nadal, menos resolutivo con el
servicio pero amarrado a la concentración.
Tuvo en su mano
el balear la ocasión de huir del desempate y escapar de emociones
fuertes. Fue en el undécimo parcial. Con empate a cinco. Kiefer
exprimió energías en la protesta de una bola que se le fue. Se marchó
del partido y el español no desperdició la ocasión para quebrar por
primera vez en el duelo. Después de derrochar una decena de
oportunidades se hizo con el saque de su rival. Y dispuso, a
continuación, de dos puntos de set, que amarró en el desempate.
El germano salió tocado. Se desmoronó. Nadal tomó carrerilla y solventó
el compromiso después de dejar gran parte del camino hecho con la
adquisición de siete juegos seguidos. Mejoró el teutón en el tercero.
Pero sin convicción ni recursos para voltear la situación.
Con la tranquilidad de poseer un punto en la mano Ferrer emprendió el
choque contra Kohlschreiber, la baza más fiable del tenis germano dada
la ausencia de Tommy Haas. El alicantino, que se perdió por lesión
también la eliminatoria de Lima contra Perú comenzó a remolque. Víctima
del mal arranque, que le situó con 3-0 en contra para empezar. Mejoró,
equilibró la situación y llevó el desenlace al desempate que perdió.
La quinta raqueta del circuito mundial mantuvo luego el tipo. Es sólido
Ferrer. Sin altibajos. Y aprovechó los vaivenes del alemán, impulsivo
pero irregular. El español se situó con 5-0, momento que aprovechó
Kohlschreiber para pedir la atención médica aquejado de molestias en el
nervio ciático.
Se recompuso el germano, pero no lo
suficiente como para evitar que el español diera la vuelta al partido.
El saque ya no fue aliado para el número uno de Alemania, que lo cedió
en momentos decisivos que le obligaron a transitar a remolque.
Ferrer impidió la resurrección de Kohlschreiber en el cuarto set y jugó
con el viento a favor después de quebrar en el cuarto juego que le
sirvió para cerrar el partido y dejar la eliminatoria sólo a expensas
de un tercer punto.
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