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Rusia y la República Checa mantienen las espadas
en todo lo alto tras la disputa hoy de la primera jornada de
individuales de los cuartos de final de la Copa Davis que concluyó con
una victoria para cada bando (1-1).
La tierra batida
elegida por el mago del tenis ruso, Shamil Tarpsichev, no consiguió
ralentizar el juego de los checos, que podrían haber casi sentenciado
la eliminatoria, de no ser por la enésima resurrección del ex número
uno del mundo Marat Safin.
El capitán ruso rescató del
ostracismo a Safin, que la temporada pasada había dejado tirado a su
equipo en las semifinales y la final para escalar montañas en el
Himalaya, y por lo visto hoy dio una vez más en el clavo.
Safin resurgió de sus cenizas para derrotar al checo Tomas Berdych en
un maratoniano duelo por 6-7, 4-6, 6-3, 6-2 y 6-4 disputado en el Small
Sport Arena de Luzhnikí.
Haciendo honor a su fama, Safin
sacó todo su genio en la Copa Davis para remontar un marcador de dos
sets abajo y otorgar el primer punto a su país tras 3 horas y 50
minutos de juego.
Berdych ha conseguido sus mejores
resultados en pistas rápidas, por lo que se esperaba que su rendimiento
se resintiera en la tierra moscovita.
No obstante, en los
dos primeros sets fue el checo el que se sintió más cómodo sobre la
pista, y Safin cometió un total de 39 errores no forzados.
Cuando todo parecía perdido, Safin comenzó a mostrarse más agresivo y a
hacer correr a Berdych, que perdió el tercer y cuarto set en apenas una
hora.
El checo dio la cara en el quinto y último set, pero
Safin se mostró muy seguro con el servicio, logró 8 saques directos en
ese parcial y cometió pocos errores.
De poco valió que
Safin sea el número 87 en la clasificación de la ATP y que se encuentre
en un bache de juego desde su victoria en el Abierto de Australia en
2005.
Sus 29 saques directos demuestran que el gran talento
y potencia que atesora no se han esfumado y que la explicación de sus
malos resultados reside más en su cabeza que en sus brazos y piernas.
Por su parte, Berdych, número 9 del mundo y semifinalista la pasada
semana en Miami, demostró una vez más que es un tenista irregular,
capaz de lo mejor y de lo peor.
El segundo partido de
individuales fue otra historia muy diferente, duró menos de dos horas,
pero su resultado tampoco dejó de sorprender.
El checo
Radek Stepanek, un especialista en pistas rápidas al igual que su
compañero de equipo, venció al ruso Ígor Andréev por un claro 6-3, 6-2
y 6-4.
Stepanek se deshizo de su rival por la vía rápida en
menos de dos horas, resultado sorprendente si se tiene en cuenta que
Andréev es un especialista en tierra y uno de los pocos jugadores que
ha derrotado a Nadal en esa superficie.
En cambio, el ruso
se vio desarbolado en todo momento por Stepanek, que logró 12 saques
directos y consiguió 18 golpes ganadores más que Andréev.
Como es habitual en él, Stepanek jugó como si se tratara de una pista
de cemento y aprovechó cualquier ocasión para subir a la red,
estrategia que le dio un total de quince puntos ganadores.
Mientras, Andréev estuvo desconocido y únicamente mantuvo el tipo con
su derecha, lo que no fue suficiente para superar al correoso tenista
checo.
El partido de dobles se disputará mañana, sábado, a
partir de las 10:00 GMT y enfrentará a los rusos Nikolay
Davydenko/Mijail Youzhny contra los checos Lukas Dlouhy/Pavel Vizner.
No obstante, el capitán ruso, Shamil Tarpischev, aficionado a las
sorpresas, podría introducir cambios en la pareja rusa en un intento de
recuperar la iniciativa.
El doble checo se perfila como un
duro escollo para los rusos, ya que Vizner es junto al checo Martin
Damm la pareja número cuatro del mundo en la clasificación de la ATP.
Rusia, que no pierde en casa en esta competición desde 1995, ganó la
Copa Davis en 2002 y 2006, en ambos casos con Safin como gran estrella.
Mientras, los checos se proclamaron campeones de este torneo en el lejano 1980, cuando aún existía Checoslovaquia.
Foto: El ruso Marat Safin en acción frente al checo Tomas Berdych durante el partido de cuartos de final del Grupo Mundial de Copa Davis 2008 entre Rusia y la República Checa en Moscú (Rusia), hoy, viernes 11 de abril. EFE/Yuri Kochetkov
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