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La firma "Ines de la Fressange", nombre de la
maniquí franco-argentina que en los 80 se convirtió en la primera
modelo mediática de la historia, mostró hoy sus creaciones para la
próxima temporada estival, al margen del calendario oficial del
Prêt-à-Porter de París.
También en paralelo con la densa
semana de desfiles que concluye el domingo, Anne Fontaine, otra
creadora franco-latinoamericana de éxito, abrió al público un
espectacular "spa", creado en el corazón de su última boutique
parisiense, en la calle Saint-Honoré.
Una concurrida
asistencia acudió anoche a la velada inaugural del nuevo lugar,
promovido por la inventora de la marca Anne Fontaine, famosa en París,
Tokio o Nueva York por su desbordante especialización en la creación de
camisas femeninas, confeccionadas en múltiples versiones, sobre todo
tipo de tejidos naturales, siempre blancos.
La artista
franco-brasileña cumple ahora un doble sueño, al extender sus
actividades a la terapia corporal y a la cosmética, donde desarrolla
algunas de las técnicas y recetas purificadoras aprendidas de los
indios de la etnia Kanel, en Brasil, con quienes vivió durante varios
meses, según comentaron sus portavoces y corrobora el detallado dossier
entregado a la prensa.
Atento a las explicaciones de sus
guías, el público contempló la bella decoración del arquitecto Andree
Putman, el muro de agua que da acceso al "spa", sus lujosas cabinas
blancas, su baño de vapor, las diferentes salas de masajes y sesiones,
las bañeras con pétalos de rosa donde relajarse y embellecerse a placer
en el corazón de París, por supuesto a precios en consecuencia.
Un ambiente completamente diferente reinaba hoy en el restaurante La
Maison Blanche, en la Avenida Montaigne, justo frente al número 14,
donde la marca Inés de la Fressange abrió en los 90 una inmensa
boutique con sus diseños y creaciones.
Serias diferencias
entre la famosa ex maniquí y su asociado y accionista principal,
François-Louis Vuitton, biznieto de Louis Vuitton, fundador de la saga
familiar, paralizaron la actividad de la firma hasta este verano, sin
que la ahora diseñadora y creadora de perfumes, mujer de negocios y
periodista de moda, de ascendencia argentina, lograse recuperar
jurídicamente el uso de su propio nombre.
Con él,
François-Louis Vuitton, director adjunto de la Compañía Financiera
Edmond de Rothschild y director general de "Inés de la Fressange",
mostró una colección que quiere ser "de lujo, dinámica y abordable" a
la vez, explicó a Efe.
Inés de la Fressange, "una mujer
extraordinaria," "no quiso intervenir" en esta ocasión en el diseño de
la firma ni en su presentación, pero sigue siendo accionista y en los
próximos meses "volverá" a estar más presente, aseguró.
Vuitton subrayó, asimismo, que los productos "Inés de la Fressange"
podrán encontrarse en tiendas multimarcas, y que decidió cerrar la
tienda del número 14 de la Avenida Montaigne porque era demasiado
lujosa para la clientela buscada.
En ausencia de la ex
maniquí diseñadora, reina de las pasarelas en los 80, un equipo de
creadores anónimos pensó la colección.
Será extremadamente
comercial, portable y refinada, en blanco, negro, verde grisáceo y
estampados vegetales sobre fondo blanco, a juego a menudo con bolsos de
impecable acabado, del mismo color que el modelo, o, por ejemplo,
dorado, a juego con el calzado.
La mujer Fressange portará
faldas evasé sobre o justo bajo la rodilla, chaquetas y blusas con la
cintura bien marcada, adornadas con lazos y nudos frontales, pantalones
anchos de talle bajo o pitillo a media pantorrilla o sobre el tobillo y
chaquetas-túnica asimétricas de punto semitransparentes, sobre zapatos
de tacón o sobre bailarinas planas.
Dentro del calendario
oficial, el día fue para Stella McCartney (en la foto, un diseño suyo), sexy y juvenil; y Léonard,
que sin abandonar los estampados que caracterizan la firma mostró una
línea inspirada en los años 70, aún "más acertada, joven y moderna" que
en el pasado, según los especialistas.
Anne Valéry Hash, en
busca de un Prêt-à-Porter de gran lujo; Giambattista Valli, con colores
fluorescentes y muy "alta costura", Celine, Haider Ackerman, Veronique
Leroy y Barbara Bui, ésta última con una colección de marcada
inspiración 70, de abundantes pantalones anchos, grandes vestidos e
incrustaciones, se sumaron a la lista de grandes firmas que esta noche
cierra sin desfile pero con fiesta el modisto italiano Roberto Cavalli.
Previamente, hacia las nueve de la noche, la jornada de moda maratón
habrá tenido su "guinda", el desfile de Yves-Saint Laurent, una de las
marcas más esperadas de la temporada, celebrado en el Grand Palais,
junto a los campos Elíseos.
Foto: un modelo de Stella McCartney
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