Los cinco elementos, transformados en etéreos
vestidos de fuego, de arcilla, de metal, de agua y de viento,
inspiraron a la modista española Estrecha Archs en su debut parisiense,
que tuvo lugar hoy en la segunda jornada de las colecciones
Prêt-à-Porter para la próxima temporada estival.
Su "amigo
del corazón y del alma", el modisto Christian Lacroix, junto a quien
trabajó en Italia para la firma Emilio Pucci, de 2002 a 2005, se
encontraba entre la asistencia que celebraba la llegada de esta nueva
modista a las pasarelas internacionales de París.
El
público aplaudió el estilo leve, ligero y sugestivo de sus modelos,
pensados, según subrayó en una entrevista con EFE, "de mujer a mujer",
"por una mujer para una mujer".
Lejos de intentar hacer
"arquetipos", "disfraces" o "caparazones", su objetivo fue vestir "a
una mujer muy auténtica, muy natural, con actitud muy verdadera ante sí
misma y ante la vida", explicó esta artista de 33 años que concluyó su
formación en el Saint Martins College of Arts and Design de Londres, en
1999.
Su primera colección con nombre propio, presentada a
ritmo de tambor africano en la Universidad Pierre y Marie Curie, junto
a la plaza del Odeón, estuvo dominada por la línea trapecio y mini,
sobre texturas vaporosas, casi transparentes por su extrema ligereza.
Su autora buscó en ella "una cosa muy pura", de ahí su inspiración en
los cinco elementos de la naturaleza, porque "toda mujer, todo hombre,
todo el universo" están constituidos por ellos.
No quiso,
sin embargo, hacer una colección "conceptual", sino "verdadera", con
vestidos "reales, aunque con nuevas formas".
En particular
"una silueta totalmente nueva", que sin tener nada étnico "es muy
tribal", añadió esta modista que trabaja convencida de que "hacer ropa
para mujeres es también un poco primitivo y salvaje".
Ropa,
en cualquier caso, de aspecto acabado e inacabado a la vez -sin
dobladillo alguno en faldas, top, túnicas o chaquetas ni en sus abrigos
ahuecados adornados con pequeñas mangas cortas- destinada a ensalzar el
"gran potencial" de la mujer.
Ese "elevado poder de
intuición" por el que en otras épocas fue pitonisa y sacerdotisa,
aunque ahora "por cuestiones políticas y religiosas es al revés",
explicó.
Convencida de que "si hubiera más mujeres" en
política "no habría tanta guerra", las 'Dianas' de Estrella Archs están
llamadas a ser sin duda cazadoras.
Muy pocas veces portarán
pantalones, de talle alto y rectos, bajo túnicas ajustadas, para
prolongar todavía más la silueta longilínea de una figura que, en
ocasiones, lucirá vestidos de "caóticos" volantes flamencos, por
supuesto asimétricos.
Envuelta en leves vestidos trapecios,
escotados en la espalda de preferencia, irregulares hasta en sus capas
aladas; o protegida bajo top-armaduras hasta las caderas, acharolados,
sobre falda amplia y mini, también de cuero marrón, la mujer ideal de
Estrella Archs no ocultó su cercanía con las 'Barbie' de larguísimas
piernas que ilustraban ya la invitación que daba acceso al desfile.
Las mismas muñecas con las que la artista jugaba de niña y sobre las
que ahora continua diariamente su exploración de trajes, modelos y
tejidos, convertidos para el próximo verano en jersey de seda, rafia,
cuero, ante, tules, lamés, satén y popelina.
La paleta
elegida irá del verde esmeralda y el no menos intenso azul cobalto, al
marrón tierra, el negro, el blanco y las combinaciones de negro y
blanco, pero, ante todo, será de grises, rosas cuarzo y beige arena muy
suaves.
Con estos colores ancestrales retornó a París
Estrella Archs, quien antes de trabajar en Italia para Pucci y Prada,
comenzó su carrera en la capital francesa, en 1999, en Nina Ricci y
luego en Cacharel.
Firma, esta última, que además de
respaldar el lanzamiento de Estrella Archs, acaba de colocar a la
modista española al frente de su Prêt-à-Porter, con el que debutará de
nuevo en París el próximo marzo, con la que será su primera colección
Cacharel, para el otoño-invierno 2008-2009.
Los cinco
elementos de Estrella Archs fueron una de las múltiples notas
orientalizantes que atravesaron la pasarela de París, donde mostró sus
diseños el coreano Lie Sang Bong, y también Jefen, firma donde se
ejecuta el modisto chino Frankie Xie.
El debut de la
modista india Manish Arora, que en esta ocasión eligió París en
detrimento de Londres, y las colecciones de Mina Perhonen, Robert
Normand, Balmain, Bruno Pieters, del neoyorquino Rick Owens, del
'enfant terrible' Bernhard Willhel y de Cosmic Wonder Light Source,
completaron la densa agenda del día.
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