La pasarela de Milán, donde esta semana han
paseado las colecciones primavera-verano 2008 de los principales
diseñadores de moda, cerró hoy sus puertas con los desfiles de Malloni,
Alviero Martini y Ab Soul, con lo que deja paso a París.
Una mujer del futuro, mitad humana mitad robot, fue la propuesta de
Malloni, que utilizó para dar esa imagen monos de látex, medias
ajustadas de nylon, blusas con transparencias y materiales de última
tecnología.
Ab Soul, en cambio, presentó un erotismo que
oculta su atracción en la inocencia, con pantalones muy cortos,
acompañados sólo de camisetas ligeras y cortas, como los que ha
paseado, con pies desnudos, la ex miss Italia Cristina Chiabotto.
Alviero Martini continuó mostrando su mujer viajera, con su nueva línea
de inspiración masculina, efecto que consigue gracias a grandes blusas
y pantalones ajustados.
Entre sus propuestas, una maleta
ultraligera con la que facilitar la vida de la mujer y permitirle
guardar todo su armario para una semana, incluyendo prendas como la
gabardina.
Martini fue así quien echó la llave de la
pasarela de Milán, por la que han desfilado alrededor de cien
colecciones, en las que expertos diseñadores, como Armani y Cavalli,
han alternado sus modelos con jóvenes promesas, entre ellos, Tommaso
Aquilano y Roberto Rimondi, quienes están a la espera de dar el relevo
generacional.
Entre los que han pasado esta semana,
destacan el ya citado Armani, con su mujer radiante, metalizada, pero
sobre todo elegante con sus vestidos de noche en blanco, en negro y en
gris metalizado y sus redecillas con perlas para la cabeza.
Pero las propuestas para el próximo año han sido muy diferentes y así
la casa italiana Byblos ha presentado un estilo samurai para la mujer
con formas que recuerdan a la arquitectura ligera, casi voladora, del
arquitecto español Santiago Calatrava.
Para ello, Byblos ha
usado plisados y volantes en tejidos, como la tela de holanda o de
damasco, sobrepuestos en faldas y vestidos abullonados.
En
cambio, otros han buscado estilo para la mujer en cierto sentido
exagerado, como la marca Moschino, gracias a los colores vivos y
tejidos lustrosos, especialmente en los detalles.
Sus
pantalones, monos y faldas están muy por encima o muy por debajo de la
rodilla y se combinan, entre otros, con el negro, un fuerte color rojo,
un azul cielo metalizado o varios tonos de blanco.
Más allá
de las colecciones, la pasarela de Milán ha estado este año marcada por
la polémica campaña publicitaria "No-Anorexia", del fotógrafo italiano
Oliviero Toscani, que mostraba en grandes anuncios a una joven, que
pesa 31 kilos, completamente desnuda.
La campaña ha tenido
defensores, que creen que sirve para concienciar del problema en el
mundo de la moda, y críticos, que opinan que este tipo de publicidad
hace daño a las personas que padecen la enfermedad, sin lograr los
efectos beneficiosos deseados.
En esa polémica intervino ayer viernes la alcaldesa de Milán, Letizia Moratti, quien ordenó retirar los anuncios.
La alcaldesa dio instrucciones para retirar la campaña de los espacios
publicitarios de competencia municipal, una medida más bien simbólica
pues, según señalaban hoy algunos periódicos, todos los anuncios están
en lugares privados.
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