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Juanjo Oliva y Carmen March destacan en la jornada final de Cibeles, dedicada a los más jóvenes |
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Escrito por Mila Trenas /EFE
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Los diseñadores Juanjo Oliva y Carmen March
destacaron con unas colecciones impecables en la jornada de clausura de
Cibeles que estuvo dedicada a los creadores más jóvenes y en la que se
pudieron contemplar propuestas de lo más variopintas.
En el
final de la intensa semana que ha sido la cita madrileña con la moda,
Juanjo Oliva y Carmen March han vuelto por quinta vez a compartir
desfile pero, si las promesas se cumplen, esta será la última.
Nacida en 1974, Carmen March (en la foto) ha querido rendir un homenaje a aquellas
mujeres que a los díez años quería imitar en el vestir. En una
colección que tiene que ver con esos recuerdos de la infancia, pasado
por un tamiz actual, la creadora mallorquina ha vestido a una mujer
fuerte con una estética "yuppie".
Grandes hombros en las
chaquetas, donde vuelven las hombreras, altas cinturas, marcadas por
frunces, superposiciones, amplios cinturones y muchos accesorios en una
colección cuyo resultado son prendas apetecibles y versátiles. Una
apuesta especial fue la utilización del terciopelo de verano,
confeccionado con una mezcla de seda y lurex.
El concepto
del que ha partido Juanjo Oliva para crear su colección ha sido que no
haya concepto. Ello le ha permitido trabajar más libremente y plantear
cada prenda por unidad "pero al final ha habido un hilo conductor que
es la costura", comentó a Efe.
Con mucho trabajo de
estructuras y tejidos de gran nivel, que ha modelado, ha conseguido una
colección "en la que hay mucho Balenciaga" y recuerda en momentos a una
exquisita Liz Taylor en "De repente, el último verano". Organzas y
tejidos de rafia le han permitido jugar con diferentes pesos en
siluetas monocromáticas.
El día comenzó con las apuestas
juveniles de El Delgado Buil que recuperaron en "Dreamland" las prendas
sobredimensionadas, los flecos y los enormes estampados, una de las
señas de identidad de su anterior línea con la que lograron el Premio
L'Oreal al mejor diseñador novel de Cibeles.
Con "Mirage",
Luxoir mostraron madurez en sus diseños. Trabajadas prendas que
encierran una novedosa combinación de lisos, plisados y fruncidos en
una línea de vestir hecha de ligeros volúmenes y tejidos como rasos
matizados, sedas y viscosas naturales y en hombre incluye un cierto
gusto por la sastrería clásica.
Juana Martín coincidió con
Ailanto al inspirarse en la película "Blow Up" de Antonioni, aunque las
interpretaciones han sido muy diferentes. Sobre una colección en
negro,con toques amarillos como fetiche, la cordobesa dijo haber
querido hacer una inmersión en lo que hacía Balenciaga en los sesenta.
Importancia especial de los tejidos- garza, lino, rafias tratadas,
metálicos, caucho tratado- en los que bordó maderas y onix para
enriquecer prendas con mucha tela, vuelos de las caderas, cinturas
ajustadas y grandes mangas en cuerpos que en ocasiones recordaban
casullas.
Frente a este colección se sitúo la de la leonesa María Lafuente.
Blancos
y marfiles, enriquecidos con dibujos serigrafiados- en una presentación
en la que contó con la colaboración del cantante Manuel Quijano para
mostrar propuestas masculinas. En su búsqueda de lo tridimensional
aplicó espirales y esferas.
Siempre sorprendente, Carlos
Díez puso cadenas y colgantes por las caras de los modelos, tanto
hombres como mujeres, en un desfile que comenzó en vaquero y se fue
desarrollando hacia prendas más urbanas e incluso de fiesta en las que
sorprendió la utilización del color- naranja, amarillo y estampados en
rosas y fucsia- algo poco habitual en este diseñador que tiene en el
negro, también presente en la colección, su fetiche.
Los
colores de las pinturas de Hundertwasser inspiraron a Anke Schloder en
una colección que más que diseñar ha ido "pintando" con telas sobre el
cuerpo de la modelo. Esta alusión la hizo en el desfile en el que
colocó sobre un sofá una mujer pintada de blanco que un grupo de niños
cubrió con telas de colores.
Con tejidos de chifon , sedas,
algodón, ha construido prendas, con multitud de colores y texturas.
Otras están rasgadas formando tiras que a veces cose y otras deja
sueltas.
En una apuesta importante por el baño las
veteranas, pero debutantes en Cibeles, Guillermina Baeza y Dolores
Cortes pusieron un glamuroso broche final a la pasarela madrileñas.
Ambas respaldadas por una importante trayectoria de alrededor de medio
siglo mostraron su maestría en unas colecciones con las que vistieron
para el baño a una mujer sofisticada, sensual y atractiva.
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