Valentino entró en una nueva era tras la reciente despedida del
maestro, mientras que Stella McCartney, Barbara Bui, Anne Valérie Hash
o Leonard, entre otros modistos, conquistaron a su público.
Particularmente esperada tras la despedida triunfal de Valentino, el
pasado enero, Alessandra Facchinetti, de 35 años, demostró ser digna
heredera del mítico modisto.
Su debut fue aplaudidísimo,
tras haber mostrado delicados vestidos largos, aptos para todo tipo de
galas, en beige-carne, negro o rojo.
Muy delgada, la mujer
Valentino del otoño-invierno 2008-2009 portará pantalones negros de
estilo levemente masculino con su cinturón, combinados con románticas
blusas color carne.
Pequeños y múltiples volantes bordados
estratégicamente darán el toque superfemenino al conjunto al formar
grandes flores sobre el torso y las mangas.
En otros
modelos, el mismo sinfín de minivolantes, decorará la amplia falda y
una parte del torso de un vestido beige sin mangas, o, como si se
tratase de un bolero, la parte superior de entallados vestidos gris
perla, cortos hasta las rodillas, sobre medias negras opacas.
El gris será también el color de abrigos de línea depurada con zapatos
a juego, sobre un vestido negro corto, siempre con medias opacas,
accesorio indispensable del invierno Valentino-Facchinetti.
Con Stella McCartney, el frío invernal no impedirá llevar escuetos
vestidos calados, negros o blancos; ni jugar con transparencias y
efectos abullonados.
La modista ideó, asimismo, voluminosos
conjuntos estampados en grises y verdes "Robin Hood", minis, escotados,
lanosos y de amplias mangas, que se portarán sobre botas altas forradas
de piel.
Característica también McCartney del invierno
próximo serán los amplios y vaporosos vestidos largos de noche, color
ámbar, cerrados en el talle con un cinturón por la hija del famoso
Beatles.
En cuanto a la mujer Barbara Bui, lucirá pieles en
abundancia, en vestidos, chaquetones, abrigos y bolsos, todo sobre
zapatos de altísimo tacón, sujetos en los tobillos con gran aparato.
Tanto que los zapatos fueron a menudo elementos indispensables de la
elegancia Bui y dieron toda su consistencia a los vestidos cortos,
minis, acampanados o a los pantalones rectos presentados.
Frente a los tonos sombríos y seguros de su paleta, Léonard volvió a
arriesgarse con sus característicos estampados, rojos y violetas en
abundancia para la próxima temporada invernal.
Su propuesta
fue para la mujer bohemia chic, que de noche le gustará llevar faldas
largas amplias y de día vestidos entallados hasta las rodillas.
Reinaron también sobre la pasarelas de París Zucca, Celine, Haider
Ackermann, Sophia Kokosalaki, Giambattista Valli, y Valérie Hash,
amante del tul blanco transparente para los hombros de sus vestidos de
satén palabra de honor; del azul, del cobre, del fucsia y de las formas
caparazón para adornar algunos de sus modelos;
Tradición obliga, el
secreto máximo rodeará hasta el último momento la visión de Stepano
Pilati del Prêt-à-Porter femenino para la próxima temporada invernal de
YSL, que sólo varios cientos de privilegiados podrán contemplar esta
noche en el Grand Palais.
No obstante, el nuevo concepto de
boutique inaugurado este lunes por Pilati en una de las sedes
históricas de la firma, en la plaza de Saint Sulpice, permite sospechar
la presencia del color, sin duda del opium, perfume histórico que
ilustra las paredes y los techos lacados del lugar.
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