Maratón (30)
Apenas un mes después de haberse celebrado la edición de 2012, el Maratón Divina Pastora abrió ayer el plazo de inscripción de 2013. El primero en apuntarse y pagar la cuota fue el vasco Juan Marcelo Velázquez. Pocos minutos después, un atleta italiano. Y a los 20 minutos de darse el banderazo lo hizo el primer valenciano: José Antonio Carrascosa, popular de Catarroja y en las filas del Club de Atletismo de Albal.
Tenía prisa por ser el primero, pero también una deuda que saldar consigo mismo: correrá la prueba dos años después de haber sufrido un infarto cerebral. « El año pasado estuve haciendo tiempos muy buenos, y tenía muchas ganas de participar pero tuve la desgracia de sufrir un ictus. Se me paralizaron las manos, la expresión, no podía ni hablar. Y este año no me inscribí al maratón de Valencia porque quería presentarme cuando realmente me viera con fuerzas para hacer lo que hice hace once años como es bajar mi marca de 2.59».
El deporte le ayudó a afrontar mucho mejor la recuperación, y a pesar de estar seis meses parado, se recuperó rápidamente. La prueba es que ha tardado sólo unos meses en volver a inscribirse en un maratón. «Una semana antes del de Valencia hice el de San Sebastián y me fue bastante bien. Mi objetivo no es otro que volver a Valencia y acabar lo que empecé y bajar mi marca personal».
23 maratones completados
Con veintitrés maratones en sus piernas recuerda especialmente el primero que realizó y en él mejoró su marca. «Hice mi primer maratón sin saber lo que era realmemente. Aún así hice un tiempo de 3.40, que no esta mal. Pero ocurre eso, el último lo recuerdas siempre pero el que consigues hacer el récord personal también es uno de los que se te quedan grabados».
La preparación, tanto física como psicológica, es fundamental para poder participar en este tipo de pruebas. Son muchos días de entrenamiento y muchos factores los que intervienen. «Un maratón es una cosa muy seria. Para un corredor popular bajar de las tres horas en un maratón es un triunfo. A mí me costó muchísimo esfuerzo y muchos días de entrenamiento. Porque aparte de cuidar la alimentación, es fundamental dejarte aconsejar por personas que han pasado por lo mismo».
José Antonio, que está acostumbrado a afrontar problemas y a superar lesiones, considera imprescindible y aconseja a los jóvenes corredores populares a realizarse antes una revisión médica. « Animo a todo el mundo a hacerlo pero teniendo en cuenta siempre la salud. Lo primero es ir a un especialista médico y hacerse unas pruebas físicas. Una vez superada esta prueba lo segundo es conectar con gente que pueda asesorarte y por último ser realista».
«No me diga que no correré más»
Entrena diariamente en el Club de Atletismo de Albal, y fue uno de sus pioneros. Y aunque siempre ha sido un apasionado del fútbol el atletismo ha marcado prácticamente toda su vida. De hecho empezó hace treinta años y a día de hoy no se le pasa por la cabeza llegar a dejarlo algún día. «Cuando tuve el problema, al médico le dije: “dígame lo que quiera pero no que no volveré a correr”. Pasé mucho miedo, pero afortunadamente mi familia me apoya y eso me hace continuar».
Su meta en estos momentos no es otra que hacer tres maratones al año, y lograr bajar su marca en el de Valencia. Pero nunca en abandonar. «No me planteo en dejarlo, mientras tenga salud quiero seguir intentándolo. Si que es cierto que el nivel que tengo ahora tendré que bajarlo algún día, y participaré para disfrutarlo».
«Claro que voy a llegar. Estoy viviendo un sueño». Laura Iglesias no se quitaba la sonrisa de la boca a pesar de que el tobillo la tenía martirizada. Por lo demás, iba bien. «Muscularmente estoy bien. No tengo calambres» decía con la respiración perfectamente acompasada. De repente, se paró otra vez para aplicarse reflex. Todavía quedaban algunos kilómetros para entrar en la meta. Esa fue su historia en la última hora de carrera, mientras recibía todo tipo de gritos de ánimo, tanto de los viandantes como de desde los automóviles o de los propios maratonianos que, habiendo entrado en meta bastante antes, desandaban el camino hacia sus domicilios.
No había hecho... ni una media
Laura, monitora de educación física, reconocía que no había hecho bien los deberes. «Tomé la decisión de correr el pasado mes de septiembre». Pero... «he corrido alguna carrera de diez kilómetros, pero nada más». O sea, ¿ni siquiera un medio maratón para ir acostumbrándose?. «La verdad es que no. Lo reconozco». Por eso, desde que tomó la salida, fue siendo rebasada hasta encontrarse con la sombra del coche escoba, que ya la acompañaría hasta el final. Y la ambulancia, y dos motos de la policía local. Y Pepe Mocholí, el mítico atleta veterano, que se convirtió en su ángel de la guarda. Iba en el coche de organización recogiendo los postes kilométricos y, entre uno y otro, acompañaba a Laura, dándole conversación y ofreciéndole todo cuanto necesitara: bebida y ánimos. «La verdad es que es una de las experiencias más bonitas de mi vida. Y me siento halagada por ir con tanta gente a mi lado».
No se trataba ni mucho menos de un sucedáneo de deportista. Laura Iglesias es nadadora de largas distancias. Ha hecho travesías como la Fuerteventura-Lanzarote. «También me gusta la bicicleta». Vamos, que lo más normal es que su próximo reto sea un Ironman. El del domingo era, sobre todo, «una apuesta personal. Por muchas razones era algo que necesitaba hacer. Y lo voy a conseguir».
Tan sólo había ido a verla su madre «pero he quedado en un sitio con ella y no nos hemos visto. No sé por donde anda». Su pareja está, circunstancialmente, en Málaga. Pues no hay nada como una llamada telefónica para informarle en directo. Domingo, que así se llama, corroboraba cuanto decía ella. «Si se le mete algo en la cabeza, ten la seguridad de que lo va a conseguir. Y dijo que haría el maratón y sé que lo conseguirá. Ya lo vereis». Hablan unos segundos por teléfono, se despiden con un «te quiero» y ya se ha consumido un kilómetro más.
El duelo con Taghride y Andrew
Los tres últimos clasificados forman un grupo separado por escasos metros. Por delante, Andrew Powis, un británico originario de Zimbabue con un paso a diminutas zancadas. «Hacía veinte años que no corría un maratón». Por detrás, Laura acorta las distancias con Taghride Jamaleldin, una veterana siria que corre por un club de Marruecos. Cada vez que se ponen coco con codo, Taghride aprieta. Ni en el último puesto se perdona nada. De hecho, en los últimos kilómetros, aprieta y rebasa a Andrew. En la meta, quince segundos separarán a unos de otros.
Laura ya ha llegado al último kilómetro. No hace más que ver camionetas que están recogiendo vallas y puestos de bebidas, aunque a ella no le falta de nada. Un par de paradas más para aplicarse calmante. Llega la bajada al cauce. «Levanta los talones, que te puede entrar una rampa» le dice Pepe Mocholí —quien, a lo tonto a lo tonto, recogiendo paneles y animando, también se ha marcado una buena kilometrada, pero él está más que acostumbrado—.
Sin perder la sonrisa, Laura entra en la gran recta. Una pequeña representación de voluntarios, que están recogiendo, se ponen a los dos lados de la meta para hacerle pasillo a la llegada. Levanta los brazos, da un beso a su ángel de la guarda. Andrew le felicita. Seis horas, seis minutos y 46 segundos.
«¡Cuando se lo cuente a mi madre! El año que viene volveré y lo haré mucho mejor. Os espero».
Basta una cartulina y algo de pegamento. O una lona vieja. Hasta un simple folio. Y un poco de trabajo, que posiblemente se ha realizado mientras el protagonista, el atleta, realiza alguna de sus últimas sesiones de entrenamiento. Pero el lenguaje de la pancarta es un añadido emocional especialmente valioso en una carrera como el maratón, en la que el corredor transita siempre en el difícil equilibrio entre lo físico y lo mental. Preparar un maratón no es fácil y no sólo por el esfuerzo físico. Son muchas horas de entrenamiento que, en no pocas ocasiones, se restan a las relaciones afectivas. Clásico como pocas es la expresión «hoy no podemos ir, que me toca entrenamiento». Y no habrán sido pocas las discusiones con la no menos clásica frase de «estoy del maratón hasta más arriba de...» lo que sea.
Sin embargo, muchas de estas sensaciones se olvidan en el momento culminante. Y ahí es donde están los familiares y amigos para animar al corredor. Con la pancarta, por supuesto. Con la cartulina, la lona vieja o el simple folio. Unas están perfectamente serigrafiadas. Otras, con caligrafía y manufactura infantil. Pero todas con el mensaje no ya de buena voluntad, sino de reconocimiento a un esfuerzo que es, sobre todo, un reto que enriquece a la persona.
El sueño de los héroes continúa
Relataba Recaredo Agulló en estas mismas páginas la pasada semana cómo fueron 640 los valientes que, en el año 1981, el mismo día que se corría también por primera vez el Maratón de Londres, estrenaron un recorrido de 42 kilómetros por las calles de Valencia. Aquellos precursores, algunos de los cuales siguen en activo, fueron el germen del grandísimo espectáculo que fue, el pasado domingo, la edición número 32 de la carrera.
Desde que el Maratón fue reactivado, no ha hecho más que crecer. Y la cita del día 18, marcada en el calendario desde hacía tiempo, no hizo más que corroborarlo. Los atletas populares no lo dudan: es una carrera excepcional, con un trazado muy bueno para disfrutar mejorando el rendimiento personal. Su crecimiento volvió a contarse por miles, con la excelente particularidad de que son los no valencianos los que han ido engordando cada vez más las cifras. Sólo faltó la guinda de batir el récord de la prueba pero, visto lo visto, parece claro que está al alcance con relativa facilidad. Y también de poner la ciudad y su prueba en el mapa internacional del deporte.
El Maratón Divina Pastora 2012 fue el resultado del trabajo realizado desde el ayuntamiento con un comité organizador en el que destacaban otras patas de la mesa como la SD Correcaminos y los patrocinadores, la Fundación Trinidad Alfonso y Divina Pastora. Después, los grandes protagonistas fueron tanto los corredores como el público que, de forma entusiasta, y tras respirar tranquilos porque la tormenta nocturna había pasado, bajó a las aceras a aplaudir el esfuerzo de los héroes.
Este suplemento es la última gran memoria gráfica que, sazonada con algunos testimonios, quedarán para el recuerdo mientras... miramos los nuevos planes de entrenamiento para 2013.
Expo deporte Valencia se celebrará, por segundo año consecutivo, en la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, en el museo de Príncipe Felipe y el Hemisfèric, entre los días 16 y 17 de noviembre 2012 (ambos inclusive). Hasta 30.000 visitantes espera acoger esta original cita que tendrá en la concentración de reclamos deportivos y el entretenimiento su gran atractivo.
Expo Deporte Valencia no ha sido ajena al progreso que ha experimentado el Maratón Divina Pastora Valencia (con un 130% de crecimiento en sus inscritos en dos años es el que más se ha venido arriba de Europa en los últimos años) y ha aumentado en casi el doble las firmas deportivas y empresas asociadas al deporte que estarán presentes en esta segunda edición de la feria.
Aparte de la visita de la visita obligada de los 15.200 corredores que tomarán la salida el domingo (9.000 del Maratón y 6.200 de la Carrera Divina Pastora Valencia 10K), la muestra pretende ser un reclamo para valencianos y turistas, pues acogerá muchas y diversas actividades lúdicas durante las dos jornadas que dura. Precisamente, a Valencia llegarán también las ofertas para correr el Maratón en otras ciudades europeas en otra gran ciudad de Europa. Exactamente la misma labor de promoción que ha hecho la Sociedad Deportiva Correcaminos, organizadora de la prueba, en pruebas de renombre a lo largo de los dos últimos años.
Actividades para toda la familia, conferencias deportivas de primer nivel, un festival de conciertos (Rock&Run) o exhibiciones de Padel Surf amenizarán, de manera gratuita, un fin de semana que concluirá el domingo con la fiesta del deporte del 32º Maratón Divina Pastora Valencia.
Expo Deporte Valencia Expo deporte Valencia será, además, punto de encuentro de la industria y del tejido asociativo deportivo en la ciudad. Un foro en el que profesionales, amateurs y público en general podrán divertirse y descubrir de primera mano las últimas novedades de las marcas deportivas.De alguna forma, es una forma de prolongar la fiesta atlética. Que el acontecimiento no se reduzca al día de la carrera.
Comida autóctona
Una de las novedades más llamativas de la Expo Deporte Valencia 2012 es la sustitución de la clásica Pasta Party por la Paella Party. Hay formas de descubrir Valencia y una de ellas es su gastronomía. El concepto de la fiesta de la pasta ha sido reconvertido para esta edición, bajo un prisma autóctono e igualmente saludable: La Paella Party.
No cabe duda de la paella contribuye perfectamente el aporte energético que todo corredor precisa a 24 horas de la realización de la carrera. Además, esta iniciativa pretende incentivar el consumo de paella entre los muchos extranjeros (un 24% del total) que se acercarán a participar en la prueba valenciana. La Paella Party será punto de encuentro de corredores de todas las procedencias.
La celebración de la Paella Party, con el apoyo de Arroz la Fallera, se establece en el mediodía del sábado 17 de noviembre. Se trata de una comida informal al aire libre aprovechando el buen clima de Valencia en un marco incomparable como el jardín contiguo al Museo Príncipe Felipe, en una zona de césped y bancos dispuesta para el relax. El objetivo es acercar la actividad al entorno de la Expo Deporte Valencia, junto a toda el área de salida y meta.
Para esta edición, se dispondrán mesas y la posibilidad de adquirir tickets extras al momento para los acompañantes a los maratonianos. Los valientes inscritos que se enfrenten el domingo 18 de noviembre a la distancia de Filípides, se encontrarán, dentro de su bolsa del corredor, un ticket para participar de manera gratuita en esta jornada de convivencia previa a la carrera.
En principo, hay que tener tranquilidad: el pronóstico del tiempo dice que, de cara a esos días, regresará el sol.
El Maratón Divina Pastora batirá su propio récord de puntos de animación y duplicará, con respecto a la anterior edición, el número atracciones que poblarán los 42,195 kilómetros del recorrido. Los alrededor de 16.000 participantes que tomarán la salida desde los puentes de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el próximo domingo 18 de noviembre, no correrán ni un sólo kilómetro seguido sin encontrarse alguno de los 60 puntos de animación que inundarán el recorrido.
Rock&Run (conciertos pop-rock a cargo de diez bandas emergentes valencianas), veinte batucadas, disc-jockeys (de la mano de la Asociación de Productores y DJ’s de la Comunidad Valenciana –PRODJCV) parejas de «tabal i dolçaina», saltimbanquis o diferentes artes escénicas, se repartirán por toda Valencia para intentar que los atletas se sientan acompañados durante el trayecto, que les devolverá a la Ciudad de las Artes y las Ciencias donde les aguardará la llegada «mágica» sobre los estanques situados frente al Museo Príncipe Felipe.
Las animaciones servirán, a su vez, como reclamo para las miles de personas que se acercarán a los distintos puntos del recorrido de la prueba. La intención de la organización es que la celebración de la carrera no suponga una dificultad para los valencianos, sino todo lo contario: que el ciudadano salga a las calles a disfrutar, como ocurre en los maratones punteros de Europa.
La nueva canción oficial de «Los Valientes», el Braves de John Talabot & Pional, estará muy presente a lo largo de todo el circuito y tendrá una presencia especial en el kilómetro 30, sin duda, la parte de más desgaste físico y mental de los corredores; no en vano a partir de esa distancia llega la temida zona de «El muro».
La Casa de la Caridad, destino de las donaciones solidarias de este año, tiene ideada una sorprendente puesta en escena de disfraces junto a su sede, en el paseo de la Petxina. Y el Bioparc, en el ecuador de la carrera, también se volcará en el apoyo a los deportistas con un despliegue musical y de danza africana, muy en consonancia con el objeto social del parque de animales.
La zona de Els Poblats Marítims, y por medio de dos colectivos tan emblemáticos de la zona como la Junta Mayor Semana Santa o la Agrupación Fallas Marítimo, desplegarán un buen número de actividades y animaciones para apoyar esta festiva iniciativa de la ciudad.
Y, por supuesto, a los corredores no les faltará la animación propia: los miles de amigos y familiares que acudirán a diferentes puntos del recorrido para animar a su padre, madre, marido, esposa, hija o hijo. Y éstos lo agrecerán.
La comida popular de la pasta se convierte esta vez en «Paella Party»
El programa de actividades previas a la carrera incluye este año una novedad bastante llamativa en lo tocante a uno de los rituales que tienen todos los maratones que se precien: la comida popular del día anterior a la prueba. Si en cualquier parte del mundo, lo que se da a los corredores es un buen plato de pasta —atendiendo a las necesidades de hidratos de carbono que hacen falta para afrontar la carrera— en este caso tendrá un componente autóctono muy marcado y pasa a ser «Paella Party».
Dietéticamente perfecto
Previamente se hicieron las consultas pertinentes y no cabe duda: un buen plato de paella, con su arroz y su carne, también es una comida perfectamente adecuada cuando todavía quedan casi 24 horas para la disputa de la prueba. Y, de paso, servirá también para fomentar el plato valenciano entre los miles de participantes que no pertenecen a la Comunitat.
La paella se servirá el sábado, día 17 de noviembre, de 13 a 15 horas, en raciones individuales de 350 gramos junto con agua y fruta. Se entrega mediante tickets que forman parte de la bolsa de corredor y atendiendo a la cantidad de corredores que acudirán acompañados a pasar el fin de semana, también estará la opción de comprar raciones suplementarias a bajo precio (5 euros).
La Paella Party de Valencia, conseguida por el patrocinio de La Fallera, tiene otras características singulares, que se convierten en una de las señas de identidad diferenciadoras: el Jardín del Turia. Aunque habrá sillas y mesas, los atletas descubrieron el bienestar que supone convertir la comida en un picnic, tumbados en el césped de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Si, además, sale un día soleado, como el de hace doce meses, la fiesta del «previo» es completa.
Última llamada para correr el día 18
Tanto el Maratón Divina Pastora Valencia como la Carrera Divina Pastora 10K, sobrepasarán, el próximo domingo 4 de noviembre, el periodo estipulado para inscribirse. A partir del 5 de noviembre, registrarse en cualquiera de las dos competiciones acarreará, en el mejor de los casos, un plus de penalización ya que ambas pruebas llevan camino de agotar el máximo de corredores inscritos. Eso significa que los corredores deben apurar en esta semana para apuntarse.
El corredor del 10K tambíen debe apresurarse para evitar el recargo. Aunque la rutina del resto del calendario anual lleva a apurar siempre a inscribirse cuando faltan tres o cuatro días antes de la carrera, esta prueba es especial a todas y, por sus especiales características, es más que recomendable formalizar ya la inscripción. Sobre todo, por la posibilidad de quedarse fuera si se completa el cupo de participantes.
El Maratón Divina Pastora Valencia, con más 8.000 inscritos, ya ha superado con creces su récord de participantes y afronta la recta final de su celebración con el objetivo de saberse entre los maratones más importantes de Europa.
Los corredores de distancias más cortas también tienen su espacio en la cita del 18 de noviembre. La Carrera Divina Pastora Valencia 10K, con más de 5.000 inscritos, apura sus últimas plazas y será el aliciente extra al maratón, que llenará las calles de corredores y ofrecerá una primera llegada de ensueño, la ya conocida en la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
Las pruebas tienen, ahora mismo, un coste de 65 y 15 euros, más el suplemento para los no federados por la licencia de día.
Y es que, tras la excelente acogida en la edición de 2011 (con 5.500 participantes), la organización del Maratón Divina Pastora Valencia apuesta de nuevo por la celebración de la Carrera Divina Pastora Valencia de 10 K. Una cita ideal para los corredores populares, bien iniciados o amateurs, que no puedan afrontar el maratón o no se lo hayan preparado.
A por el «PB» o el «SB»
Una de las partes más significativas de esta cita, es que los corredores de los 10 kilómetros y maratonianos ruedan en paralelo (aunque por carriles claramente diferenciados) los primeros 4 kilómetros de carrera; una situación que provocará una auténtica marea de corredores que dará un ambiente festivo a la espectacular salida desde el puente de Monteolivete y sobre todo, permitirá hacer esa foto que en un solo año ya se ha convertido en un icono de la prueba: el puente completamente lleno de corredores.
Esta prueba es el reto particular para otro tipo de corredores: aquellos que saben que los 42 no están a su alcance. Entre los miles de participantes de la prueba habrá varias tipos de atletas. Por una parte, los que intentarán aprovechar las bondades del recorrido para batir el mejor marca. Para poner el mítico «PB» o, en el peor de los casos, el «SB», mejor marca de la temporada. Esa mejora la pueden conseguir indistintamente los que se mueven a un gran ritmo (entre 3 y 4 minutos el kilómetros) o los que persiguen, por ejemplo, bajar de 50 minutos.
Otros corredores conseguirán, con esta carrera, completar por primera vez el miriámetro, uno de los grandes retos de toda persona que sale a correr. Una vez superados los miedos a la carrera popular gracias a pruebas como las del Circuito CRM de Valencia, este 10K marcará un logro que, para algunos, será tan importante como para otros completar el maratón.
Por último, no serán pocos los que acudan a la prueba simplemente para completarla, sin necesidad especialmente de ir «a toda mecha», sino por el placer de disfrutar de la experiencia, de saborear, sin sobreesfuerzo, del marco tan especial de esta prueba: tanto la excitante salida como ese hecho novedoso de rodar viendo a la derecha a los maratonianos y luego disfrutando de la llegada.
Pero habrá muchas más historias escondidas entre los miles y miles que ya han deciddo tomar parte en la prueba y que ya esperan ansiosamente el pistoletazo de salida.
El Maratón Divina Pastora Valencia 2012, organizado por la SD Correcaminos y el Ayuntamiento, ya ha superado, a mes y medio de la prueba, su propia marca de registros al rebasar los 7.000 inscritos. El constante trabajo de promoción e internacionalización de la prueba valenciana sirve para mirar con optimismo el número de corredores que representarán la Cultura del Esfuerzo el 18 de noviembre. En cifras de octubre 2012, la comparativa desprende un aumento considerable de inscripciones en relación a la anterior edición, que confirma el despegue deportivo y organizativo de la prueba desde el cambio de fecha estratégico realizado en 2011.
A espera de cerrar del censo definitivo, el Maratón Divina Pastora Valencia confirma su crecimiento como evento en virtud del trabajo realizado durante todo el año en pruebas y maratones de primer nivel, tanto nacionales e internacionales. A todo esto, cabe sumar la calidad deportiva que brinda un circuito totalmente llano así como la espectacularidad de la salida y la llegada, ambas en la Ciudad de Las Artes y Las Ciencias, como elementos claves para propiciar un turismo deportivo en consonancia a la amplia oferta hotelera de la ciudad que tan buen resultado está dando.
En cuanto a la estadística, a un mes para el cierre de las inscripciones, en el ámbito internacional, Italia se confirma un año más como el país que más corredores aporta a Valencia. Mientras, Reino Unido, que quintuplica su presencia respecto al año pasado, se sitúa junto con Francia, Bélgica y Países Bajos en la lista de los países que más turistas deportivos aportan a la prueba. Además, cabe destacar que en esta edición ha crecido la presencia de participación de atletas de países como Marruecos, Alemania o Dinamarca, cuya presencia abre puertas a nuevos mercados en futuras ediciones.
Por otra parte, el reflejo de este crecimiento también encuentra su estimación en el turismo deportivo nacional, con Madrid, Barcelona, Murcia y Albacete como las principales ciudades en aportar corredores al maratón valenciano.
Otra de las claves del éxito del Maratón Divina Pastora Valencia reside en la gran afición al running que la ciudad y toda la Comunitat Valenciana viven. La presencia constante del maratón como prueba madre de las múltiples citas populares que se celebran en la provincia, junto con el constante trabajo realizado con clubes y corredores independientes, ayuda a consolidar el maratón de la ciudad de Valencia como el objetivo deportivo del año para muchos corredores. Una motivación no sólo se limita a los corredores de la larga distancia, sino al resto de atletas populares que encuentran en el 10K Carrera Divina Pastora Valencia, la cita paralela que acompaña al maratón, una excelente excusa para sentirse partícipe de esta gran cita deportiva de Valencia en una distancia menor y más accesible.
La Diputación aporta sus rodajes
El Circuito de Carreras Populares de la Diputación de Valencia se reanuda este fin de semana. Bonrepos i Mirambell acogerá este sábado una prueba de 15 kilómetros. Será el noveno episodio de esta serie de carreras, que todavía tiene que disputar otras tres paradas: la Volta a Peu a Carcaixent (10.000 metros el 7 de octubre), la Volta a Peu a Cullera (12.600 metros el 21 de octubre) y la clásica Pujada al Castell de Xàtiva (10.000 metros el 4 de noviembre).
Después que, en agosto, se disputara en Villanueva de Castellón la única prueba que bajaba de los 10 kilómetros, estas carreras se convierten tradicionalmente en las grandes preparatorias del Maratón Divina Pastora de Valencia. En la preparación de una prueba de 42 kilómetros es más que conveniente tomar parte en pruebas que obligan a incrementar el ritmo de carrera. Y un buen ejemplo de ello es que uno de los grandes atractivos de la prueba del mes de noviembre es el marroquí Hassane Ahouchar, quien ha sido un habitual en este tipo de carreras desde hace años.
La carrera de la Mancomununitat estira su metraje para pasar por los términos municipales que componen este colectivo. Así, pasará también por Tavernes Blanques, Alfara del Patriarca, Foios y Vinalesa, cuyos atletas, si están empadronados, tienen la participación gratuita. Hoy finaliza la inscripción a la prueba. La carrera empezará a las seis de la tarde.
Y es que, con la llegada del otoño, aunque sea más por calendario que por sensaciones, llegan ya las pruebas de largo metraje, ideales para preparar el Maratón de Valencia. Precisamente por ese motivo, en estas pruebas hay que tener muy en cuenta la temperatura, que todavía puede causar estragos si se hace a un ritmo excesivo.
Las pruebas de la Diputación se caracterizan por estar adaptadas al corredor de asfalto, por lo que se convierten en ideales para preparar los grandes retos de una temporada.
El pasado fin de semana empezó el circuito de la Ciudad de Valencia. Y ya empieza a ser una costumbre que los que afrontan el maratón también lo utilizan como rodaje: en lugar de acudir en coche, salen desde sus domicilios corriendo, llegan con el tiempo exacto, hacen la prueba y regresan a sus casas de la misma forma. Y la misma inercia de la carrera les permite incrementar el ritmo durante los cinco kilómetros de la misma.
Últimos días a 55 euros
El Maratón Divina Pastora está cerca de cerrar su penúltimo plazo de inscripción. El día 30 finaliza el que vale 55 euros (más cinco de licencia de día a los no federados). La inscripción está batiendo todos los récords y no debería sorprender a nadie que se llegara a la cifra de 9.000. También está abierta la inscripción para el 10K, la carrera de acompañamiento.




